sábado, 13 de marzo de 2010

¡Día de Acción contra las Represas y en Defensa de los Ríos, el Agua y la Vida!

¡Día de Acción contra las Represas y en Defensa de los Ríos, el Agua y la Vida!

Enviado por Claudia Figueroa
claudia29figueroa@hotmail.com

Este lunes 15 de marzo realizamos una protesta-informativa en rechazo a las concesiones hidroeléctricas y en defensa de nuestros ríos. El lugar es afuera de la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP), a las 3:30pm. La ASEP está ubicada donde se encuentran la Avenida Fernández de Córdoba y la Vía España , frente a la estación de combustible Texaco. Dice en grande ASEP. Favor reenviar a todos sus contactos.

¡Ríos para la vida, no para la muerte!

¿Crees que Panamá necesita 85 nuevas hidroeléctricas?

A la fecha, la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP) ha autorizado la construcción de 33 Hidroeléctricas y 14 Plantas de Generación Térmicas. Al mismo tiempo está por aprobar 52 Hidroeléctricas más. En total para el 2015 tendremos 14 Plantas de Generación Térmica. Las actuales hidroeléctricas proporcionan energía a todas las zonas electrificadas del país. Las nuevas hidroeléctricas no están pensadas como respuesta a las necesidades de nuestro consumo futuro, sino para el suministro de energía para el Mercado Energético Regional, el cual pretende manejar, a partir del 2012, una línea de 300 megavatios (kV). No obstante, este sería abastecido de la mercancía electricidad generada en Panamá y repartida a toda Centro y Norteamérica por una gran línea de transmisión que se construye por toda Centroamérica hasta unirse con las líneas mexicanas. Líneas, que al igual que las hidroeléctricas, expulsan a los campesinos de sus tierras. Panamá es el país donde está el mayor número de proyectos hidroeléctricos en toda la región. La razón podría ser por las características de nuestras cuencas, pero mas bien porque el Estado y los gobiernos locales otorgan exoneraciones y múltiples incentivos a estos empresarios, así mismo la banca internacional otorga créditos flexibles a estos proyectos por su supuesta “inversión en energía limpia”.

IMPACTOS DIRECTOS E INMEDIATOS
Disminución significativa del volumen del agua = cuasi sequía de los ríos.
Desplazamiento de campesinos = migración a las ciudades, desarraigo familiar y violencia social.
Destrucción del bosque y exterminio de la fauna = desastre climático.
Exterminio de la pesca de subsistencia = desempleo y desnutrición infantil.
Embalses de tierras fértiles = disminución de la tierra disponible para la agricultura.
Inundaciones frecuentes a las comunidades que viven río abajo = afectaciones a viviendas y sembradíos. (Se producen cuando las represas sobrepasan su capacidad de retención de agua por fuertes lluvias).
Privatización de grandes extensiones del río y sus adyacencias = inaccesibilidad al río, imposibilidad de libre movilización y división de las comunidades.
Contaminación por dióxido de carbono y metano originado en la descomposición de la materia orgánica inundada.
Deterioro de la calidad del aire, del agua para acueductos, riego y ganadería. especulación y expulsión de las comunidades autóctonas.
Proliferación de enfermedades como la disentería, la malaria, fiebre amarilla, dengue y diarreas por la proliferación de mosquitos en las áreas cercanas a las represas.

Solicitamos:

1. Una moratoria sobre todos los proyectos hidroeléctricos para iniciar la discusión de un PLAN ENERGÉTICO para nuestro país, basado en nuevas alternativas amigables que nos permitan conservar nuestros recursos por la mayor cantidad de tiempo posible.

2. Que se realice un ESTUDIO GENERAL DE NUESTRAS CUENCAS.

3. Que se suspendan los incentivos y exoneraciones fiscales a estas empresas, así como que se derogue el acuerdo al art. 14 del Decreto # 59 de marzo de 2000, donde se establece que es el empresario del proyecto quién determina si la categoría del impacto es II o III, así como la forma para evaluarlos.

4. Que las hidroeléctricas no sean impuestas sin consultar a las comunidades.

Red Nacional Anti Represas
Contacto: 67632825

12.03.2010

La vida en peligro de extinción

La vida en peligro de extinción

Paco Gómez Nadal
paco@prensa.com

Recorrer el país saliéndose de la senda es tan recomendable como preocupante. Bellezas naturales y seres humanos irrepetibles salpican la geografía nacional en una ruta que de tanto publicitarla fue descubierta, pero no por tranquilos turistas de acento estrafalario con ganas de conocer y pasear, sino por los angurrientos inversionistas que vieron en aguas y bosques El Dorado que desde hace 500 años se ha estado arrancando de las montañas y llanos del hemisferio.

Hay lugares en riesgo de extinción, que no solo los animales desaparecen. La desembocadura del río Chiriquí Viejo es uno de esos lugares. Es hermosa aún, se abre al Pacífico como un amigo que extiende los brazos para unirse al alma semejante y necesaria. El océano, al tiempo, irrumpe en el río haciendo el amor al agua dulce para celebrar la vida y provocar los esteros de mangle y vida.

Pero la huella del ser humano ya se siente y se siente mucho. Los dos proyectos de represas de Carlos Slim (el multimillonario que prestaba su avión a Torrijos y visitaba Panamá hasta que cerró los negocios del Canal, de la telefonía celular y de las hidroeléctricas) ya han provocado una fuerte sedimentación en la desembocadura del río que hace difícil su navegación en lanchas rudimentarias y los manglares retroceden a una velocidad pavorosa en comparación con el lento tiempo de su crianza.

La señora Olga Rodríguez, que tiene sus cultivos de porotos y plátano junto al río, me cuenta cómo el mar está entrando hasta donde nunca se había visto, dañando cultivos y tierras y poniendo en peligro su forma de subsistencia. Los acuíferos, me relata el ambientalista Javier Grajales, se están salando y todo ello es fruto del retroceso de la barrera de mangle que protegía esta costa y sus cultivos. Si le sumamos la contaminación química que baja desde las miles de hectáreas de cultivos de plátano y de las explotaciones agrícolas con pesticidas de Volcán, el río está en peligro de extinción.

Allá, aun ahora, en esa desembocadura, el capricho de la naturaleza es abrumador. Inmensas dunas conviven con palmas de coco y esteros y navegando por esos canales se puede alcanzar la playa aislada de Santo Domingo, frente a Estero Rico, uno de los lugares costeros más hermosos de la costa chiricana. Pero todo este frágil ecosistema también está en peligro de extinción.

La hipoteca a la que estamos sometiendo al país es muy pesada. Un modo de vida, el del campesino, se va extinguiendo y el agua se queda rebalsada en las hidroeléctricas para producir energía para otros mientras el mal llamado cauce ecológico (el 10% del agua que arrastra el río) no es suficiente para humanos ni vacas. En este río no son solo los dos proyectos mencionados los que están haciendo daño (y van a hacer más), sino las casi 20 concesiones similares que están en proceso.

La pelea que están dando personajes como Javier Grajales o muchos otros ambientalistas chiricanos es tan necesaria como el agua. Ellos son conscientes de que están defendiendo la vida frente a las acusaciones de autoridades o inversionistas o de ciudadanos mediatizados de que lo que quieren frenar es el desarrollo. ¿Qué desarrollo? ¿Será el que ya ha convertido en desiertos virtuales a la mayoría de países del primer mundo? ¿Será el que convierte en poblaciones urbanas mendicantes a los que antes eran campesinos dignos propietarios de la tierra y del orgullo?

La crisis ambiental de Panamá no es solo ambiental. Puede ser el principio del final del país que conocemos; la antesala de la “coronización” de todas nuestras costas (incluidos los edificios deleznables para la vista y el sentido común); la puerta de entrada para decenas de “petaquillas” y de “chanes 75” , la gran mentira del desarrollo a cambio de la gran verdad del empobrecimiento económico y humano.

Esto ocurre mientras en la capital las discusiones estériles proliferan. Pocos cuentan que el miércoles pasado unas 150 personas de la comunidad de Bonyik, en el río Teribe (Bocas del Toro), se manifestaron contra Empresas Públicas de Medellín por los engaños sobre los empleos prometidos en otro proyecto hidroeléctrico; o que los vecinos del río Fonseca (Chiriquí) están de campamento de resistencia para evitar que la maquinaria destruya su medio y forma de vida; o que hay proyectos de turismo comunitario (como el de la Laguna de San Carlos) que demuestran la viabilidad de la escala humana… La vida y la resistencia no parecen ser noticia.

12.03.2010

jueves, 11 de marzo de 2010

Así es mi país Panamá: LA SOLEDAD DE HORNITO. : El Chiricano Webzine

Por: Melva Miranda (Movimiento Federalista de Panamá)
Hornito, con una población de 1,251 habitantes (según censo 2000), es el segundo corregimiento más poblado del distrito de Gualaca, con una riqueza hídrica sin comparación en el país. En una de sus comunidades se construyó hace más de 25 años, la hidroeléctrica más grande de Chiriquí, en Fortuna. Como ironía a su nombre, este pueblo -de donde se extrae el agua para la Represa no ha tenido la “fortuna” de que le pongan energía eléctrica para alumbrar sus hogares. Y como dice doña Arcenia Samudio “vivimos a oscuritas y cuando nos enfermamos nos tienen que sacar en hamacas…” porque su camino de acceso es un verdadero calvario.



Soledad, otra de sus comunidades y que tuvimos la oportunidad de conocer este domingo 28 de febrero de 2010, es una región de belleza incomparable y de gente buena y trabajadora. “Que sola se ha quedado la Soledad, olvidada por los gobernantes de este país”, nos dicen sus pobladores. Llevan toda una vida soñando con mejores caminos, con los puentes prometidos y nunca realizados y sin energía eléctrica.



Esta comunidad tiene como límite natural al río Chiriquí, que divide a Boquete de Gualaca y, a su costado, se ubica la recién construida Hidroeléctrica Los Algarrobos. La ruta tradicional para acceder a ella es entrando por el corregimiento de Caldera, donde los vehículos pueden llegar hasta el límite del rio. Igualmente se puede llegar por Fortuna, pero sólo a pie o a caballo.






Desde 1994 se empezó a construir un anhelado puente colgante vehicular a la altura del río Chiriquí en el paso que conduce a Soledad. Desde ese año, tres gobiernos han pasado y a cuenta gotas se le ha ido llevando materiales para la construcción del puente. Hasta 2007 se terminó de llevar todo el material. Desde este año a la fecha, han pasado tres años y no se ha armado el puente. Funcionarios del MOP les aseguraron en su momento, que de contar con todo el material a la orilla del río, les tomaría probablemente un mes construirlo.



La comunidad, haciendo ingentes esfuerzos, visita las lejanas oficinas del MOP en David donde le prometen que llegarán para concluir el trabajo y nunca llegan. Las pocas veces que en esos años han llegado, lo único que coordinan es lo relativo a un llamado bono de 100 dólares, para el almuerzo que la comunidad les debe ofrecer al personal prometido y varias han sido las veces que llegan, se comen los almuerzos y se van y el pueblo continúa esperando que terminen el puente.



Actualmente, un funcionario que representa al diputado del área, les promete la carretera que tienen proyectada desde Fortuna hasta Quebrada El Frito y Soledad y de aquí hasta el paso colgante sobre el río Chiriquí. Amanecerá y veremos. La gente ya está cansada de promesas.



Cuentan que tienen veinte años desde que le prometieron el zarzo sobre la Quebrada Nancito (desde los tiempos de Otilio Miranda). El material para este puente se llevó completito y nos dicen que está guardado en un sitio muy cerca del lugar, durmiendo el sueño eterno, porque ningún director de obras públicas le ha interesado concluir de una vez por todas el bendito puente. La explicación nos la dan: es una ruta que mayormente queda en el distrito de Boquete, siendo competencia del corregimiento de Caldera, pero como no está poblada, no supone votos para los representantes, por eso no arreglan el camino; pero la tienen que utilizar los habitantes de Soledad, no por ser la mejor vía, sino por ser más corta y menos dura que si tuvieran que salir por Fortuna y de aquí a la vía que conduce a Bocas del Toro y luego a Gualaca o a David.


El proyecto de conexión eléctrica para Soledad, que ya lleva dos estudios, se han triplicado sus costos: al final, se utilizan los dineros del pueblo para pagar tales estudios, y al final no se sabe si el Programa de electrificació n rural, si el FIS, si el Gobierno, si el PRODEC o si la Diputación lograrán hacer realidad esta otra aspiración de este pueblo.


Fortuna, Soledad y todos los pueblos de Gualaca deben y merecen gozar de los beneficios elementales del siglo XXI para desarrollarse: energía eléctrica y caminos asfaltados para que sus ciudadanos puedan tener aunque sea una mediana calidad de vida. ¡Hasta cuándo esperarán por esas promesas!ç


via elchiricano. com

El Diquís abastecería a 1.050.000 familias

El Diquís abastecería a 1.050.000 familias
Publicada el: 02-03-2010, 8:51:56 pm


Sitio donde se construirá la represa


Con una generación eléctrica de 631 Mega Watts, el Proyecto Hidroeléctrico El Diquís del ICE, cuyos estudios se encuentran en un proceso avanzado, produciría electricidad para abastecer a 1.050.000 familias, casi una cuarta parte de la población del país.

Y es que desde hace muchos años, se escucha hablar del primer proyecto hidroeléctrico en la zona, primero fue el Boruca sobre el Río Grande de Térraba y luego de varios estudios, se determinó una nueva opción en el Río General.

Actualmente, se continúan las investigaciones, de acuerdo con la Unidad de Comunicación del Proyecto, con la proyección de que concluidos los estudios de factibilidad, diseños y la evaluación de impacto ambiental, pronto se iniciará la construcción de la represa.

Este sería el proyecto más grande de Centroamérica, que según el cronograma preliminar, entraría en operaciones en el año 2016, si no se presenta ningún atraso y en el que se realiza una inversión de 1.850 millones de colones.



Comunidades con afectación

El embalse, cubrirá una extensión de 6.815 hectáreas, inundando algunas comunidades de forma total y parcial, entre ellas, San Vicente, Pueblo Nuevo, San Miguel, Santa Cecilia, La Dibujada, Parcelas del Ceibo, El Ceibo, Remolino – Achiote, Ocochobi, La Tinta, Concepción, Pilas, Colinas y La Gloria. Aquí, también se incluyen tres comunidades indígenas con inundación parcial de territorio no habitado, parte de Térraba, Ceibón y China Kichá.

Franklin Ávila Pérez, director del Proyecto, manifestó que se encuentran en conversaciones con grupos organizados y comités de enlace de las comunidades afectadas, para la realización de planes de trabajo, lo que ha permitido un mayor acercamiento con los pueblos.

Otros poblados que reciben influencia por obras, son Paraíso, Buenos Aires, Pilas, La Bolsa, San Luis, Jalisco, Cajón, Palmar Norte y Cañablancal – IDA.

Y las que se ven afectadas aguas abajo de la represa corresponden a EL Brujo, Paso Real, Curré y Ciudad Cortés.

Los asentamientos, que se verán directamente afectados están en proceso de estudio a cargo de especialistas, quienes se encuentran negociando con los vecinos su reasentamiento.

La presa, se ubicará 10 kilómetros al Noreste de la ciudad bonaerense, tendrá una altura de 170 metros y se proyecta, que el nivel de agua se mantendrá entre los 260 y 300 metros sobre el nivel del mar, sin embargo, se incluyen los terrenos hasta los 310 metros, como área de contención.

El Proyecto, tendrá dos centrales eléctricas, la principal en Camaronal de Palmar Norte, que generará 608 MW. El agua viajará desde Pilas, por un túnel de 11 Km. que atraviesa la fila Costeña y que tendrá fuerte presión para mover las turbinas.

La otra, se ubicará en el caudal ambiental, cerca de la presa, con una minicentral que producirá adicionalmente 23 MW.



Principales implicaciones

Las principales implicaciones de esta gran obra, se definirán al finalizar la Evaluación de Impacto Ambiental, lo que definirá si el proyecto es viable o no.

Sin embargo, de acuerdo a la información brindada por Tony Sánchez Rivera, periodista del Proyecto, algunas están relacionadas en materia de biodiversidad, en las aguas del Río General, desde la presa hasta la unión con el Río Coto, que se pretende mitigar con un caudal ambiental.

También, se realizan estudios para definir el impacto en el Humedal Nacional Térraba Sierpe agua abajo y en la parte alta de la cuenca.

Además, en materia de infraestructura vial pues se inundarán 3.6 Km. de la Interamericana Sur, en el sector de El Ceibo, es decir que la ruta se desviará 5 Km. y se levantará un puente de un kilómetro de longitud.

Y uno de los aspectos más importantes, es la reubicación de unas 272 familias, aproximadamente, 1.130 personas, de los poblados que serían inundados, para ello, se les está proponiendo a los afectados su reasentamiento o una indemnización económica.

Las actividades productivas también tendrán que ser afectadas, ya que el embalse cambiará el uso del suelo, lo que también se pretende compensar; además, surgirán nuevas oportunidades, como el desarrollo de proyectos turísticos asociados al embalse, que fungirá de igual forma como un regulador de las inundaciones en la cuenca baja del Río Grande de Térraba, ya que regularía las crecidas del Río General, que comprende el 60% del caudal de la cuenca.

De acuerdo a la información dada a Estrella del Sur, poco a poco, avanza la profundización de los estudios de diseño de las obras, la parte social y ambiental, para finalizar el Estudio de Factibilidad y el de Impacto Ambiental, que deberán ser avalados por la Secretaría Técnica Nacional, ente encargado de aprobar o no, la viabilidad, para la construcción de la represa.

En la actualidad, también se mantiene un proceso de información a las comunidades y ayuntamientos de Pérez Zeledón, Buenos Aires y Osa y demás actores involucrados, para que tengan la información necesaria sobre el proyecto.

Y como parte de las medidas de mitigación a las afectaciones que haya, el Proyecto Hidroeléctrico promueve acciones de compensación social con las comunidades, por ejemplo, la inversión en caminos y obras comunales.

Desde el 2008, hasta enero de 2010, según explicó Ávila, se han invertido 1.051 millones de colones en obras, como caminos en las comunidades influenciadas, la construcción de Puentes como el de Pilas, que era una necesidad para sacar la producción.

“Vamos a seguir en las comunidades, con trabajos mas vinculados y colaboraciones. De esta inversión, más de ¢700 millones son en materia de caminos, el resto son colaboraciones A iglesias, escuelas, salones comunales, mejoras de acueductos, entre otros”, dijo.

Así como la limpieza del cauce del Río Buena Vista en Pérez Zeledón, luego de la destrucción de la Tormenta Alma; de igual forma han colocado más de 27 antenas parabólicas de servicio telefónico público y de acceso a Internet en zonas que no tenían el servicio.

Igualmente, infraestructura de los pueblos, templos, salones comunales, la construcción de un acueducto en La Gloria, el apoyo en las obras del Hogar de Ancianos y centros educativos, entre otros.

Otra de las variables importantes, es en materia de empleo, donde se está dando énfasis a los profesionales de la zona, ya que actualmente se tiene una contratación de 656 empleados, pero en el punto máximo, serán necesarias 3.500 personas para la construcción, aunque luego al entrar en operaciones, la cifra se reduciría.

“El 78% del personal es de la zona, es decir, desde Pérez Zeledón hasta Paso Canoas; unas 240 personas son de Buenos Aires y vamos a seguir en esa línea”, subrayó el Ingeniero.

Agregando que solo el personal que no se consigue en la zona, se trae de otras regiones del país.

Antecedentes

Hace más de 30, años el Instituto Costarricense de Electricidad, realiza estudios para identificar el potencial hidroeléctrico de la Cuenca del Térraba. Pues Inicialmente se propuso el Proyecto Boruca, que cubriría un embalse de 12.581,6 hectáreas, que generaría 832 MW.

En la década de 1970, se iniciaron los estudios en la Cuenca del Térraba, con la identificación del Proyecto Boruca, asociado a las necesidades de la empresa ALCOA, a lo que la población se opuso; la misma época en que se estancó la obra.

En los 80s, un consorcio canadiense y el ICE desarrollaron un estudio para el Proyecto Boruca, que se descartó por la crisis económica y la no concreción de contratos.

En el 2004, se identifica la opción del Proyecto, denominado Veraguas, hoy Diquís.

En el 2005, se inician los estudios de viabilidad e impacto ambiental preliminares para el nuevo proyecto y en el 2006, se descarta el Proyecto Hidroeléctrico Boruca y se adopta el Diquís.

Fue así, que se escogió la nueva opción, con un embalse de 6815 hectáreas y con una menor afectación de territorios, determinada por un estudio.

En el 2008, el ICE y el MINAET promovieron un decreto nacional, que declaró al Proyecto Diquís de interés nacional.

*Colaboró con la información: Unidad de Comunicación P.H. El Diquís.



Pilas es uno de los poblados, afectados directamente y que quedará bajo el agua


Sergio Chacón Arias
Periódico Estrella del Sur


http://www.redestudiantil.com/noticia_completa.php?id_noticia=285