viernes, 17 de febrero de 2012

Panamá: Valiente denuncia de Mujeres Ngäbes sobre represión y abuso sexual por parte de la Policía

 Destacado
por FRENADESO
Viernes, 17 de Febrero de 2012 04:45




Conferencia de Prensa
FRENADESO Noticias
http://www.kaosenlared.net/america-latina/item/8198-panamá-valiente-denuncia-de-mujeres-ngäbes-sobre-represión-y-abuso-sexual-por-parte-de-la-policía.html

"... la participación de las mujeres las convirtió en blanco de violencia de género por parte del Estado, dentro de un marco de violencia sexual y tortura sexualizada, violencia física y psicológica."

Las mujeres exigieron la destitución y castigo de José Raúl Mulino y Gustavo Pérez, responsables, junto a Ricardo Martinelli, de la masacre contra el Pueblo Ngäbe Buklé que incluyó violaciones de menores, abuso sexual y agresión contra menores.

A continuación el comunicado del Colectivo de Mujeres Diana Morán:

COLECTIVO DE MUJERES DIANA MORÁN

El Colectivo de Mujeres Diana Morán repudia enérgicamente la criminal represión que desatará el gobierno de Ricardo Martinelli contra la población Ngäbe Buglé, que lucha por el cumplimiento de los acuerdos del 2011 referente a la exclusión de la actividad minera e hidroeléctrica dentro de la Comarca y áreas anexas.

Como es sabido hasta la fecha la represión deja como saldo tres muertos, cientos de heridos, detenidos y desaparecidos.

A ello hay que sumarle el hecho que la participación de las mujeres las convirtió en blanco de violencia de género por parte del Estado, dentro de un marco de violencia sexual y tortura sexualizada, violencia física y psicológica.

Las compañeras Ngäbe Buglé han sido víctimas de agresiones verbales y físicas que se suceden sin cesar desde el momento mismo en que fueron detenidas, tras los enfrentamientos.

Además, las mujeres han señalado en diversos medios de comunicación social que temen represalias contra ellas y sus familias, con lo cual se vive un nefasto proceso de re victimización de las mujeres y niñas sometidas a la prepotencia de la autoridad.

Los excesos de los antimotines y el Senafront en el testimonio de mujeres Ngäbes Buglé dan cuenta de la flagrante violación a los derechos humanos cometido por el gobierno de

Martinelli. Violación sexual, golpes, manoseo y amenazas.

Estos hechos revelan una clara violación de la obligación del Estado de prevenir y sancionar la violencia contra la mujer, relacionada con la Convención de “Belém do Pará”. Frente a ello, cabe preguntarse ¿Que dicen las autoridades gubernamentales que deben velar por el cumplimiento de leyes nacionales y convenios internacionales contra la violencia hacia la mujer? Su silencio los hace cómplices de estos atropellos. ¿Qué decir de la Diputada Marisin Vallarino?

Estas vivencias de horror, que han tenido que vivir mujeres Ngäbe Buglé, que luchan por su derecho a la vida digna, negada por el gobierno y sectores de poder económico con fuertes intereses mineros e hidroeléctricos, nos llevan a exigir que se realice una investigación imparcial que permita encarcelar a los responsables materiales e intelectuales de estos crímenes.

Condenamos el accionar de Gustavo Pérez, quién no solo lanzo la más salvaje represión contra la población indígena por parte de la Policía Nacional, sino que ha tenido el descaro de pedir aplausos para estos abusadores.

Justicia para las Mujeres Ngäbes Buglé Abusadas y Maltratadas por la Policía Cárcel para los Criminales

Basta de Violencia Institucionalizada contra las Mujeres

Panamá, 16 de febrero de 2012.

Video relacionado:


FRENADESO Noticias 16 de febrero de 2012.
FAD, FRENADESO, Panamá, SUNTRACS

jueves, 16 de febrero de 2012

Cacica insiste en rechazo de hidroeléctricas y minería en la Comarca - Telemetro

Diálogo estancado por proyecto en Barro Blanco - TVN-2



http://www.tvn-2.com/noticias/noticias_detalle.asp?id=69091

La subcomisión que debate el proyecto de Ley 415, decretó un receso la noche de este jueves hasta las 10:00 de la mañana de este viernes 17 de febrero al no lograr consenso en un debate que han catalogado como “difícil”.

El punto que ha estancado el debate se centra en la concesión del proyecto Barro Blanco, que de acuerdo con la Cacique General, Silvia Carrera, se encuentra en las áreas anexas de la comarca, aunque el Ministro de Gobierno, Jorge Ricardo Fábrega ha asegurado que este proyecto está fuera de las tierras comarcales y de las áreas anexas a la comarca Ngäbe Buglé.

“Ese proyecto en Barro Blanco lleva tres meses en construcción y se va tomar tres distritos, por lo que nosotros pedimos la cancelación, pero ellos (Gobierno) no quieren, por eso el diálogo está en cero”, dijo la Cacique.

En cuanto a los grupos de indígenas que se manifestaron la tarde de este jueves, la Cacique reiteró que las bases se mantienen en vigilia porque están esperando una respuesta del Gobierno.

Por su parte, el Monseñor José Luis Lacunza, pidió que no se fuerce el diálogo porque tiene “su proceso”.

La tarde de este jueves se eligieron a tres representantes de cada parte, Gobierno e indígenas, para redactar un nuevo artículo, ya que no lograron entendimiento con las propuestas presentadas durante el día.

Aunque el diálogo se ha atascado en el tema del proyecto Barro Blanco, los indígenas y el Gobierno mantiene la disposición de continuar debatiendo para llegar a un consenso satisfactorio para ambos.

jueves, 9 de febrero de 2012

Llueven demandas contra gobierno panameño por ultraje a indígenas

PANAMÁ | Tras las protestas por la ley minera
Llueven demandas contra gobierno panameño por ultraje a indígenas
Las refriegas terminaron con dos muertos, decenas de heridos y detenidos, y decenas de millones de dólares en pérdidas a la economía nacional.

Personas protestan ante la Embajada de Panamá en Costa Rica (Efe)
EL UNIVERSAL
jueves 9 de febrero de 2012 11:50 AM
http://www.eluniversal.com/internacional/120209/llueven-demandas-contra-gobierno-panameno-por-ultraje-a-indigenas
Ciudad de Panamá.- El gobierno de Panamá enfrentará diversas demandas por el ultraje a indígenas Ngöbe-Buglé, en la occidental provincia de Chiriquí, y la violación de derechos humanos, confirmaron hoy juristas y ambientalistas panameños.

La ambientalista Carmen Tedman dijo este lunes a través de la radioemisora local RPC Radio, que la Policía Nacional ejecutó una operación militar contra indígenas que hace una semana bloquearon la vía Interamericana y utilizó granadas y otras armas de guerra, reseñó DPA.

Indicó que los Ngöbe-Buglé habían resistido durante varios días y consumían arroz, yuca, otoe y ñame, producidos en su comarca, cuando fueron atacados por aire y tierra por los agentes policiales.

La ambientalista sostuvo que los uniformados convirtieron el escenario en una "zona de guerra", en la que implantaron el "terror", que incluyó la detención de manifestantes opuestos a los proyectos mineros e hidroeléctricos en zonas comarcales.

De hecho, se investiga la muerte del adolescente Mauricio Méndez, de 16 años, acaecida la madrugada del martes en la comunidad de Las Lomas en la provincia de Chiriquí. Méndez murió a causa del estallido de un artefacto que le desfiguró el rostro. Sus familiares exigen justicia.

Tedman acusó al gobierno del presidente Ricardo Martinelli de violar la Convención de Ginebra sobre los Derechos Humanos y tratados internacionales, sobre la atención de heridos en conflictos armados, al negar el acceso al área a socorristas de la Cruz Roja.

"No pudimos sacar a los heridos hasta dos días después. Teníamos heridos con las manos mutiladas", que habrían recibido el impacto de granadas, indicó la ambientalista, en contraste con versiones oficiales sobre un "manejo profesional" de la policía para despejar la bloqueada vía Interamericana.

Por su parte, el abogado Silvio Quiñones denunció la violación sexual de una niña indígena de 13 años de edad, quien fue capturada y sometida por agentes de la Policía Nacional.

Quiñones confirmó la redacción de un informe de abusos contra pueblos originarios que reclaman el derecho a la vida y vigilan el cumplimiento del acuerdo San Lorenzo 1, firmado el domingo para el cese de hostilidades y el inicio del diálogo.

Las refriegas terminaron con dos muertos, decenas de heridos y detenidos, y decenas de millones de dólares en pérdidas a la economía nacional. Sin embargo, el movimiento indígena se declaró en "estado de alerta", para evitar que sean burladas sus aspiraciones.

Quiñones atribuyó al gobierno la responsabilidad de la crisis, en la que fueron suspendidas en forma arbitraria las comunicaciones telefónicas provinciales, lo que ha sido calificado de violación a los derechos humanos y un atentado a la democracia.

Al respecto, el opositor Partido Popular interpuso el miércoles una demanda de inconstitucionalidad contra una resolución de la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP), que cortó el servicio de comunicaciones en Chiriquí, previo al ataque contra los indígenas, quienes respondieron con contraataques.

Milton Henríquez, presidente del Partido Popular, manifestó que sin ninguna autorización constitucional la ASEP emitió una resolución que ordenó a las empresas telefónicas suspender el servicio en Viguí, Chiriquí, y dejó incomunicada a esa parte de la población, que ha sido convertida en víctima de atropellos.

A su vez, el secretario general del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Mitchell Doens, denunció el "espionaje telefónico" contra figuras de la oposición, pero estimó que sería una "pérdida de tiempo" recurrir al Ministerio Público, ante el control que ejerce Martinelli en esa instancia.

Mentirocracia: Paco Gómez Nadal


Paco Gómez Nadal paco@prensa.com


La mentira y los negocios son los dos ejes que explican la política del gobierno de Ricardo Martinelli & Cia. Aunque hoy podría escribir desde el dolor y la frustración –que están muy presentes– o desde el cansancio, quiero hacerlo desde la reflexión y el análisis. Es lo mínimo que les debemos a los dignos ciudadanos ngäbes y buglés que están dejando su sangre y su energía para defender el interés público de todas y todos los panameños.

La nueva ola de represión desatada por el Gobierno no puede hacer olvidar que se trata de una estrategia que se ha repetido en estos dos años y medio. Los ngäbe-buglé se han convertido en la piedra en el zapato de un plan de negocios camuflado de populismo barato y sostenido por el excesivo y sobrecalentado aluvión de plata. No hay gobierno que aguante lo que éste si no fuera por la chequera alegre que compra voluntades y conforma a los más excluidos con subsidios de miseria, pero que alivian la dureza cotidiana.

Ricardo Martinelli solo actúa por interés económico. Así lo ha hecho siempre. Instaló un puente aéreo que pagarán todos los panameños con sus impuestos, no para ayudar a los atrapados en el tranque de la Interamericana, sino para que la sección de frutas y verduras de los Super 99 no se quedara vacía (así lo demostró descargando cajas en persona); ha llevado al país a una situación de caos y de intranquilidad social de forma irresponsable solo por hacerse el machito y por provocar una reacción violenta de los manifestantes que justificara, después, lo injustificable.

El Gobierno sostiene una política de mentiras que está íntimamente ligada a los negocios. Sí, Martinelli traicionó los acuerdos firmados con la Coordinadora Ngäbe en 2011. El artículo 5 de la Ley 415 es claro al prohibir el desarrollo de proyectos mineros e hidroeléctricos en la comarca, y el Gobierno estaba tranquilo con esa restricción hasta que Martinelli entró a negociar con sus amigos Gaby Btesh y Felipe Pipo Virzi (¿recuerdan la famosa polémica por el terreno del vendedor de flores en Paitilla?), los propietarios del polémico proyecto de la Central Hidroeléctrica Tabasará, en plena comarca Ngäbe Buglé.

Para lograr sus fines económicos, no tiene problema en poner a todo el aparato del Estado a su disposición o de reprimir con violencia y balas a miles de ngäbes que lo único que reclaman es que el Estado cumpla con lo firmado.

Miente el Gobierno y para hacerlo utiliza al peor enemigo de Panamá en mucho tiempo: José Raúl Mulino, un peligro público que es el máximo responsable de la seguridad del país. Mulino ha mentido descaradamente en las últimas 72 horas sobre el corte de la telefonía celular en las zonas de las protestas, se contradice, enmienda las versiones y nada pasa. Ha mentido el pusilánime Fábrega, ha mentido el apaga incendios pirómano de Shamah, mienten todos descaradamente y luego reúnen a los dueños de los medios de comunicación y a los empresarios para hacerles compartir la mentira.

Pero algo ha cambiado en Panamá respecto a la represión en Bocas del Toro de 2010 o a la violencia en la Interamericana en febrero de 2011. El domingo, tras el asesinato de un joven ngäbe, las heridas de decenas de manifestantes y el estado de excepción impuesto por la policía militar de Gustavo Pérez y Mulino en la carretera, en San Félix o, incluso en David, los manifestantes volvieron a los cortes, los indígenas emberá salieron a la calle, los estudiantes y obreros, también. Es posible que el Gobierno logre ganar aparentemente esta batalla (aunque eso está por ver), pero está perdiendo la guerra del miedo, porque cada vez más gente le está perdiendo el respeto y apuesta por la dignidad.

“Las mentiras tienen las piernas muy cortas”, me decía mi abuela para enseñarme el valor de la honestidad. “Los negocios tienen las manos demasiado largas”, le diría yo a los que creen que tienen al Gobierno de su parte. Que Panamá vive en autocracia, nadie lo duda, que está a punto de superar el embrujo de la mentirocracia, tampoco.

El dolor y la rabia convertidos en rebeldía y dignidad son los ejes que explican el porqué de la tenacidad y la resistencia de los ngäbe buglé y de miles de panameñas y panameños que no lucharon por la soberanía y la libertad para ver cómo ahora se vende por un par de balboas en una casa de empeño.