miércoles, 26 de noviembre de 2008

EL DESASTRE DE BOQUETE








EL DESASTRE DE BOQUETE



Véanse las fotos de la trágica inundación de Boquete. Como ecólogo considero obligante dar una explicación técnica sobre las causas de la tragedia y cómo evitar que se repita. Archivo largo, pueden imprimirlo y leerlo sobre la hamaca. --Edgardo I. Garrido

Los desastres naturales asociados al clima son tanto más dolorosos cuanto más predecibles y -en gran medida prevenibles; los estragos causados por las terribles innundaciones en Boquete y otros sitios de la República no son la excepción. Las fotografías hablan mejor que mil palabras: el color de los ríos es CHOCOLATE. Como Ecólogo declaro que no hace falta hacer ninguna medición para demostrar el muy elevado contenido de LODO acarreado por el Río Caldera, síntoma inequívoco de erosión.

Esa erosión es tan potente que -al escaparse el suelo por debajo de puentes, carreteras y otras infraestructuras, hizo que estas colapsaran generando baches inmensos, también documentados en las fotos. Los efectos de la erosión no sólo serán inmediatos (daños a infraestructuras). La lluvia -sin duda alguna, ha "lavado" los nutrientes del suelo, lo que perjudicará a la producción agrícola del lugar y puede costar grandes sumas de dinero en términos de fertilizantes y abonos.

Una de las muchas funciones que cumple el conjunto de árboles y otras plantas al que llamamos "bosque" es la de evitar la erosión. Las copas de los árboles del bosque forman un "techo" lo suficientemente cerrado como para amortiguar el impacto de las gotas de los torrenciales aguaceros. Es más, bajo la capa más alta de follaje existen capas intermedias formadas por los arbustos, árboles juveniles y algunas hierbas, lo cual amortigua todavía más el golpe de las lluvias. El agua también se escurre suavemente sobre las ramitas y ramas grandes de toda esa vegetación y parte de dicho agua es atrapado por la corteza de los árboles, todo lo cual contribuye aún más a reducir el impacto erosivo del agua. En las selvas y los bosques el suelo tiene una gruesa capa de hojas y ramitas que caen, conocida como hojarasca.

Cuando las gotas que no son captadas en el dosel llegan al suelo, no lo impactan directamente, sino que la hojarasca las amortigua. Por si fuera poco, las raíces de los árboles forman una "red" en el suelo, y diferentes especies de plantas tienen raíces con profundidades diversas, lo cual también varía entre plantas de diferente tamaño. El resultado es una eficiente red que amarra profundos "bloques" de suelo. Todo lo antedicho evita la erosión, y por eso es que ustedes ven que, cuando hay muchas hectáreas de selva, los ríos tienen el agua clarita, sin importar mucho qué tan fuertes sean las lluvias. Puede haber innundaciones, pero el agua no se ve de color chocolate y las carreteras no colapsan. Por todo lo antedicho los ecólogos nos referimos a los árboles como "Ingenieros ecológicos", pues no existe genio capaz de reemplazar este servicio que las selvas nos prestan de manera gratuita. Deberíamos aprender de nuestros indígenas, los cuales SIEMPRE cuidan al bosque y saben sacar madera, comida, medicina y otros recursos de allí sin hacerle daño.

Un hecho importante: Boquete es zona cafetera y el Café es un arbolito. Sí, como los cafetales son árboles, protegen mejor al suelo que otras plantaciones (como la papa, también producida en Boquete). Pero eso de poco valió, tal cual confirman las fotos. ¿Por qué? Compárese a un cafetal con un bosque: sólo hay una capa de cobertura en el dosel, las raíces no ocupan diversos estratos del suelo (pues es una sola especie de árbol), el espacio entre un cafeto y otro -o un árbol y otro del cafetal, no está igualmente protegido del impacto de la lluvia en comparación con el dosel cerrado del bosque. La alternativa es clara: producir café DE SOMBRA. Si los productores quieren evitar que su suelo se deslave, que pierda nutrientes y ahorrar insumos, deben preguntarse si necesitan mejorar su uso de árboles de sombra. Por fortuna muchos cafeteros conocen esta tradición, así que no se les propone nada ajeno a sus costumbres.

Si los árboles como el café contrarrestan mejor la erosión que cultivos como la papa y las hortalizas, entonces la erosión en Cerro Punta debe ser mucho más dramática que en Boquete. En efecto, así es: usted puede comprobarlo por su cuenta usando el software computacional gratuito "google earth". Bájelo de internet, busque al mapa de Panamá, ubíquese sobre Cerro Punta y mueva el plano de modo que se vea la estructura tridimensional de las montañas. Verá cómo las imágenes de satélite de la NASA (usadas por google earth) indican que los ríos están de color CHOCOLATE, sin necesidad de lluvias más torrenciales que lo normal. Una vez más, esto trae no sólo pérdidas ecológicas, sino que perjudica al bolsillo de los propios productores. Y -una vez más, se lo puede contrarrestar -aunque no totalmente, sembrando árboles y arbustos alternados con las hortalizas.

Muchos de esos árboles pueden ser frutales, lo cual ayuda a hacerlos aún más rentables. Es más, decenas (tal vez cientos) de investigaciones científicas en todo el mundo -incluso Panamá, indican que -por tener raíces más profundas que las hortalizas, esos árboles recuperan nutrientes del suelo que las raíces de las hortalizas no pueden alcanzar. Cuando las hojas de esos árboles caen, abonan al suelo y las hortalizas salen ganando, lo cual reduce los costos de insumos (sólo hay que saber evitar que las hortalizas sean cubiertas por la hojarasca, lo cual se logra haciendo "cerritos" de tierra de algunos centímetros de altura y colocándo a las hortalizas sobre dichos cerritos. Estos métodos también son parte de la agricultura orgánica, practicada por un número minoritario, pero notable, de agricultores que conocí en Cerro Punta, y que interactúan con los jóvenes estudiantes de la Escuela Básica General de Cerro Punta, dirigida por el agrónomo Rafael Uribe,con quien tuve la dicha de trabajar. Buena promesa para las futuras generaciones, pero hay que seguirla fomentando.

La agricultura alternativa y el uso de árboles de sombra no son suficiente. El gobierno nacional y los gobiernos locales TIENEN que saber administrar las tierras del país y de cada localidad. Los grandes terratenientes tienen sed de dinero: acaparan inmensas extensiones de terreno, lo mantienen como un "peladero", y ya vimos en las fotos cuáles son los resultados. No me vengan con el cuento de que la culpa la tienen los indígenas y los pequeños agricultores santeños que andan talando y quemando: eso es puro simplismo. La agricultura de subsistencia hecha con roza-tumba-y-quema tiene las siguientes características: (1) Ocupa poco terreno, (2) Es diversificada (no produce una sola cosa), y (3).

En aproximadamente tres años, el terreno es abandonado para que la selva (el rastrojo) vuelva a crecer, lo cual en como 15 años (poquito más, poquito menos según el lugar) hace que el suelo vuelva a ser fértil. Su baja escala implica poca deforestación por cada campesino, el problema es que los terratenientes tienen tanta tierra para ellos solitos, que miles de campesinos se ven obligados a emigrar hacia los bosques. Cuando muchos de ellos se concentran en un sitio boscoso, la suma de muchas parcelas pequeñas puede equivaler a una deforestación grande. Es precisamente lo que está sucediendo en Bocas del Toro: consúltese Panamá en Cifras y también los datos de la ANAM y verán cómo allí se reducen las superficies boscosas. Es tan fácil como que hay que ponerle mano dura a los egoístas acaparadores de tierra y fomentar que los campesinos colonos vuelvan a sus lugares de orígen. Sin duda que me ganaré la mala voluntad de algunos por escribir esto: No exagero si digo que -de los candidatos presidenciales que hay en Panamá ahora mismo, solamente el Prof. Juan Jované tiene la voluntad y el valor de tomar una medida como esta.

Finalmente, volvamos a Boquete. Muy cerca de allí, aunque en tierras más bajas que la zona cafetera, se está construyendo una hidroeléctrica. Visité el lugar durante la estación seca: hectáreas y hectáreas han sido tan severamente deforestadas que no hacía falta la lluvia, porque el solo viento ya estaba erosionando tanto el suelo que el polvarín no dejaba respirar.

Las hidroeléctricas no sirven para nada si la deforestación altera al régimen hídrico. Si los constructores de estas hidroeléctricas no son obligados por las autoridades a proteger al ambiente, el costo real de dichas obras será mayor al contabilizado, porque una tierra erosionada es una tierra infértil, que no produce comida, y un río lleno de lodo demanda atenciones especiales para que el agua se pueda beber e incluso usar para generar energía, lo cual aumenta los costos. Si no les importa con la gente y con el ambiente porque no tienen corazón, al menos demuestren que tienen cerebro: preocúpense por el dinero.




Dr. Edgardo I. Garrido-Pérez
Ecólogo, panameño, especialista en las selvas, su recuperación y los efectos de los cultivos sobre la calidad del suelo.
Miembro del Colegio de Biólogos de Panamá.
Universidad de Goettingen (Alemania).
Los lectores cuentan con mi consentimiento para divulgar este mensaje y hacerlo llegar a la prensa y las autoridades.

lunes, 17 de noviembre de 2008

¡Si a la Vida! ¡No a la Mina! Comarca Ngöbe-Bugle

protesta contra hidroelectricas Ngobe panama

sábado, 15 de noviembre de 2008

Moradores de varias comunidades rechazan torres de telefonía celular

Por considerarlo de interés público le remito el siguiente
artículo
Atentamente:
Oscar Sogandares G.



Moradores de varias comunidades
rechazan torres de telefonía celular



por Anayansi Turner Yau
http://www.thepanamanews.com/pn/v_14/issue_21/noticias_05.html
<http://www.thepanamanews.com/pn/v_14/issue_21/noticias_05.html>


A raíz de las concesiones otorgadas por el gobierno nacional, el
pasado 7 de mayo de 2008, a las empresas DIGICEL Panamá y CLARO
PANAMÁ S. A., para operar telefonía celular, comunidades a lo
largo y ancho del país han levantado sus voces de protesta por el
emplazamiento de más de mil antenas fundamentalmente en áreas
residenciales, bajo la mirada complaciente de las autoridades, que
más que velar por los intereses de la población parecieran estar
resguardando pura y llanamente el afán de ganancias del capital
extranjero.

El Grupo Digicel, del multimillonario irlandés Denis O´Brien,
viene de operar en el mercado caribeño y pretende instalarse en
Centroamérica a través de sus proyectos iniciales en El Salvador y
Panamá. Su plan es comenzar operaciones en nuestro país en
diciembre próximo. Claro Panamá, por su parte, es filial de
América Móvil, del multimillonario Carlos Slim y la más grande
empresa de telecomunicaciones en Latinoamérica. Ambas, curiosamente,
se encuentran invirtiendo cientos de miles de dólares en actividades
de la Primera Dama como parte de sus programas de "responsabilidad
social empresarial". En cuanto a Carlos Slim se conoce de la
mancomunidad de sus intereses con gobernantes y empresarios locales en
los llamados "megaproyectos" (la ampliación del Canal e
hidroeléctricas, entre otros).

Panamá, un país pequeño, con apenas 3 millones de habitantes,
tiene una población altamente consumista de este tipo de servicio:
cerca de 2.4 millones de usuarios de telefonía celular, de los cuales
cerca del 10% tiene contrato y el 90% restante utiliza tarjetas prepago.
Como vemos, se trata de un mercado que fue cautivo de la inglesas Cable
& Wireless y Bell South (ahora Telefónica de España o Movistar)
por cerca de 10 años y que ahora se abre a la competencia por 20
años más a estas nuevas empresas, pero que es sumamente rentable,
si tomamos en cuenta que las tarifas que se pagan localmente son de las
más altas de la región.

Lo anterior explica que las autoridades de salud, previendo la
proliferación de antenas que se avecinaba, se hayan precipitado a
emitir la Resolución No 1056 de 29 de noviembre de 2007 (de la
Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Salud), la
cual "reglamenta la ubicación, instalación y operación de
torres para antenas de telefonía móvil, troncal y similares,
así como de radio frecuencias, repetidoras y microondas". Esta
excerta legal, no sólo desprotege a la población con exigencias
irrisorias a las empresas, sino que se desentiende del impacto ambiental
y contraría claramente tanto el Decreto Ejecutivo No 278 de 12 de
septiembre de 2001 emitido por el propio Ministerio de Salud, que crea
la Junta Técnica Interinstitucional para las Instalaciones de estas
Torres, así como la Ley No 6 de 10 de febrero de 2006 que reglamenta
el ordenamiento territorial para el desarrollo urbano y exige claramente
la "consulta ciudadana" para los usos complementarios (escuelas,
iglesias, centros culturales) en las área residenciales.

Los últimos 6 meses han sido testigos de cómo comunidades de
Boquete, Boquerón y San Andrés en Chiriquí; de Altos del Sol,
Buena Vista, Buenos Aries y San Francisco de Santiago de Veraguas; El
Copé y La Pintada , en Coclé; de San Antonio y Guadalupe en La
Chorrera ; de Las Acacias, Bello Horizonte, Juan Díaz, Cerro Viento,
Altos de la Calzada , Samaria, Villa Zaíta, Alcalde Díaz,
Gonzalillo, la 24 de Diciembre, en la ciudad de Panamá, entre otras,
han acudido a las autoridades de salud y a la Defensoría del Pueblo
con sus reclamaciones, las cuales han caído en oídos sordos,
viéndose en la necesidad de escenificar diversas jornadas de protesta
por el emplazamiento de las antenas en sus comunidades.

La preocupación fundamental de la población es por los posibles
daños a la salud, pues centros de investigación prestigiosos a
nivel mundial acusan de efectos negativos a las radiaciones no
ionizantes que emiten estas antenas, como depresiones, insomnio, dolor
de cabeza, cáncer, tumores, leucemia, fatiga y afecciones del sistema
inmunológico. Aunque no hay acuerdo en la comunidad científica
internacional al respecto (tomemos en cuenta que muchos de los estudios
son financiados por las propias empresas de telecomunicaciones), en
otros países se está considerando muy seriamente el
"stress" sicológico generado por el desasosiego e
intranquilidad que producen esas emisiones, así como la
depreciación real que se genera en el valor comercial del inmueble
afectado por la cercanía de las antenas, a la hora de legislar o
establecer las responsabilidades legales, al respecto. Sin embargo, fue
sintomático que la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos
(ASEP) haya asegurado (ver diarios locales de 17 de septiembre de 2008)
que las "nuevas antenas no son peligrosas a la salud",
basándose en un estudio de las emisiones hecho por la propia ASEP
"entre finales de 2007 y principios de 2008" , cuando el
emplazamiento de las nuevas antenas se está dando entre junio y
noviembre de este año.

Los niveles de protesta de las comunidades afectadas llevó a la
Comisión de Población, Ambiente y Desarrollo de la Asamblea de
Diputados, a realizar una sesión especial el pasado 22 de octubre,
donde sus voceros dejaron muy en claro que lo que se quiere es "una
comunidad libre de antenas", pues "la salud pública de
nuestros padres, hijos y nietos no tiene precio" y "los
funcionarios públicos deben servir al pueblo y no servirse del
pueblo". "No tenemos por qué ser conejillos de indias de las
empresas", corearon más de 60 personas provenientes de diversas
provincias. El ambiente de malestar e indignación de los afectados
condujo a los señores diputados de la Comisión a acordar la
emisión de una Resolución que solicitase al Ministerio de Salud la
revisión de la Resolución 1056 de 2007 de la Dirección General
de Salud, de manera de exigir estudios de impacto ambiental, consulta
ciudadana y que tomase en cuenta la opinión de esta Comisión
así como de la Comisión de Salud de la Asamblea y la opinión de
las propias comunidades.

No obstante, de una manera aviesa y manipuladora, la Presidencia de la
República en conjunto con el Ministerio de Salud procedieron el
día anterior, es decir, el 21 de octubre de 2008, a emitir el Decreto
Ejecutivo No 562 (publicado en la Gaceta Oficial del propio 22 de
octubre), el cual deroga la Resolución 1056 de 2007 y el Decreto
Ejecutivo 278 de 2001 y traspasa a la ASEP la facultad de reglamentar
todo lo relativo a la instalación e inspecciones de torres para
antenas de celulares.

La ASEP procede a reglamentar la materia, a través de Resolución
AN No 2161 del 28 de octubre de 2008 (publicada a través de Gaceta
Oficial del día siguiente), pero en similares términos que lo
hacía la Resolución 1056 de 2007 de la Dirección General de
Salud y, aunque declara que tiene un "carácter transitorio",
constituye una burla para las poblaciones que han venido luchando en
contra de la instalación de las "antenas de la muerte", como
se les ha bautizado popularmente, pues no resuelve sus reclamaciones:
las antenas siguen emplazadas o en proceso de instalación.

Ejemplar resulta la movilización de los residentes de Samaria el
pasado 1º de noviembre, quienes manifestaron en las calles su
determinación de no permitir estas instalaciones, situación que
condujo al actual Alcalde del Distrito de San Miguelito a emitir una
Resolución donde declara a este Distrito, Distrito libre de Antenas.

Hacemos un llamado a los residentes de las comunidades afectadas a
mantenernos firmes en la lucha y a los diversos sectores organizados a
solidarizarse por la defensa de nuestro derecho a la salud y la vida. Es
necesaria una legislación que ampare suficientemente a la
población de los posibles daños de las radiaciones no ionizantes
emitidas por las antenas de telefonía celular, tal como ha sucedido
en Chile, Suecia, Italia y España, amén de Estados Unidos y
Japón que han ordenado el desalojo de las mismas fuera de los lugares
poblados. Es importante que las respectivas instancias judiciales y
administrativas decidan en derecho y en justicia, pues una resolución
de carácter administrativo no puede violentar la Ley de
Zonificación ni la Constitución Política del país.


La autora es una abogada y representa la Comunidad de Villa Zaíta en
su disputa sobre torres de telefonía celular


(tomado del Panama News Vol. 14, No. 21 12 de noviembre, 2008)


domingo, 9 de noviembre de 2008

COMUNICADO DE PRENSA Por Motivo del ENCUENTRO DE GANADEROS Y PRODUCTORES

COMUNICADO DE PRENSA

Por Motivo del ENCUENTRO DE GANADEROS Y PRODUCTORES
Realizado en el Local del Club de Lazo Los Centauros, BUGABA,
Provincia de Chiriquí,
el domingo 9 de Noviembre de 2008

DENUNCIAMOS:

1. Que las empresas promotoras de Proyectos Hidroeléctricos están abierta e indiscriminadamente instigando, amenazando con procesos de expropiación y atropellando a propietarios de terrenos aledaños a todas las fuentes hidrológicas, incluyendo las tierras más productivas de la Provincia de Chiriquí, la "Cuenca Lechera” los "Valles Aluviales" y el "Granero del País” trabajadas tanto por pequeños ganaderos y productores como también por grandes productores agrícolas y ganaderos de producción de alta genética.

2. Que las empresas promotoras de Proyectos Hidroeléctricos en muchas partes de nuestra Provincia Chiricana han procedido a penetrar SIN AUTORIZACIÓN e ILEGALMENTE muchas propiedades privadas y fincas en ausencia de sus dueños, han procedido a marcar con banderas potreros, campos agrícolas y hasta jardines. En algunos casos han hecho pequeñas detonaciones en el subsuelo a pocos metros una explosión de otra, además en ocasiones han sido acompañadas de autoridades locales, con el motivo de amedrentar y hacer que los propietarios cedan sus tierras a precios miserables o sin indemnizar en lo absoluto por trabajos efectuados dentro de las fincas.

3. Que los Estudios de Impacto Ambiental son completamente inapropiados, y que no consideran en lo absoluto el impacto que EN CONJUNTO tendrían todos los proyectos en nuestras Cuencas Hidrográficas; y que además son amañados, distorsionados, plagiados y falsifican encuestas ciudadanas y Estudios de Campo de Flora y Fauna de gran valor y biodiversidad.

Entonces: Acogiéndonos a la Resolución Final del III Foro Nacional Contra Represas de Bonyic 2008 comunicamos que incidimos y resolvemos lo siguiente:

Considerando:

1. Que se intensifica el clamor por el respeto a los Derechos Humanos, el Derecho a La Propiedad Privada, la naturaleza y la Libre Autodeterminación de los pueblos, demandas que han sido ignoradas por nuestros gobernantes e inversionistas nacionales y extranjeros.

2. Que el modelo económico depredador que explota de forma irresponsable e ilimitada nuestros recursos naturales está afectando nuestra calidad de vida, incluyendo las comunidades locales y a los productores agrícolas y ganaderos.

3. Que los actuales patrones de consumo y derroche de nuestros recursos están causando impactos negativos no solamente a la naturaleza, sino también a la cultura,

tradiciones y modelo de vida y económico de nuestras comunidades.

4. Que está ampliamente demostrado que los proyectos hidroeléctricos ya construidos, no responden a un verdadero desarrollo sostenible dado que conllevan, grandes costos sociales y ambientales para las comunidades e internalizan las ganancias económicas de los consorcios empresariales.

5. Que ante la inexistencia de una verdadera política energética sobre una base científica y técnica, se está generando el menoscabo del derecho a un ambiente sano que nos merecemos.

6. Que la consideración de las hidroeléctricas como Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), la entrega total de los Bonos de Reducción de Emisiones de Carbono para las empresas generadoras, y las políticas de incentivos en mayoría para la Generación Hidroeléctrica, impiden la diversificación de la matriz energética y otras fuentes alternas, como la solar, eólica, mareomotriz, nanotecnología, etc., que pueden ser más cónsonas con los fines de conservación y desarrollo.

7. Que la ANAM y la ASEP, continúan aprobando Estudios de Impacto Ambiental y otorgando concesiones administrativas a proyectos energéticos sin tomar en cuenta el consentimiento libre, previo e informado establecido en la legislación a favor de las comunidades.

8. Que la ANAM se ha constituido en una especie de promotora de proyectos al ignorar su

deber como autoridad rectora de la Política Ambiental de nuestro país, constituyéndose en juez y parte en la ejecución de estos proyectos.

9. Que la exagerada y desmesurada proliferación de proyectos hidroeléctricos con el aval

de las autoridades, no es más que la evidencia de una mercado especulativo de nuestras tierras y aguas que en nada satisface las reales necesidades energéticas de nuestros pueblos; pero que pone en riesgo nuestra capacidad de PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS.

10. Que la participación ciudadana contemplada en nuestras leyes, carece de una real fuerza vinculante en la toma de decisiones que concierne a la sociedad en virtud de los intereses difusos o colectivos.

11. Que ante la imposición y la fuerza con que son ejecutados estos proyectos se promueve una serie de graves violaciones a los Derechos Humanos y el incumplimiento de

compromisos internacionales del Estado panameño.

Resuelve

1. Mantener nuestro firme rechazo contra la desordenada expansión hidroeléctrica en ausencia de una Política Energética basada en parámetros técnico — científicos orientados a satisfacer los reales derechos energéticos de nuestros pueblos y que no sacrifiquen nuestros ríos, su gente y su cultura, su dignidad y capacidad de producción.

2. Denunciar la inseguridad jurídica que promueven las autoridades al aprobar y modificar

normas que favorecen ampliamente la realización de estos proyectos hidroeléctricos en perjuicio abierto a las comunidades. Como la Ley No. 6 de 1997 que Regula la Producción Energética.

3. Apoyar los movimientos Nacionales en contra de las Represas, como un espacio de resistencia, seguimiento y fiscalización a los mal llamados proyectos de "desarrollo" en nuestros pueblos.

4. Continuar ampliando nuestra capacidad técnica, científica y legal en la defensa de nuestra Madre Tierra y la espiritualidad de nuestros pueblos, para fortalecer nuestra incidencia política a fin de que se promuevan proyectos de desarrollo que reviertan beneficios a las comunidades sin deteriorar el ambiente y la vida digna.

5. Demandar al Gobierno Nacional de Panamá a que se endose formalmente a las recomendaciones de la Comisión Mundial de Represas para incorporarlas en leyes y políticas nacionales, al igual que la ratificación del Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales.

6. Apoyar la denuncia nacional e internacional sobre la violación de derechos humanos por

la empresa transnacional AES para la construcción de la primera de tres mega represas en el río Changuinola, ubicadas en áreas anexas a la comarca Ngobe Bugle y dentro del Bosque Protector Palo Seco (BPPS), zona de amortiguamiento del Parque Internacional la Amistad (PILA), Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO en 1990.

7. Solidarizamos con el clamor de los hermanos indígenas Naso quienes están viendo como su territorio ancestral esta siendo intervenido, devorado y dividido por el inicio de la construcción de la represa hidroeléctrica de Empresas Públicas de Medellín (EPM) con o sin permisos de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM). El Gobierno Nacional de Panamá se ha opuesto al reconocimiento legal de la Comarca Naso-Tjérdi. y es por ello que hacemos un llamado nacional e internacional en especial a los pueblos indígenas, para exigir la inmediata paralización del proyecto hidroeléctrico por ser contraria a las aspiraciones del pueblo Naso, la legalización de su territorio ancestral y el respeto a su autodeterminación.

8. Luchar y unir esfuerzos para detener la privatización de los recursos naturales a través del otorgamiento de más concesiones de agua, mineras, energéticas y de turismo

residencial antiecológico y el acaparamiento de territorio insular, áreas protegidas y zonas indígenas para actividades desarrollistas totalmente inadecuadas y que no respetan la autodeterminación de los pueblos.

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