lunes, 22 de abril de 2013


Ngäbe-Buglé le insisten a Martinelli que cancele proyecto de Barro Blanco

DEMETRIO ABREGO
ESPECIAL PARA PRENSA.COM
internet@prensa.com
Especial para prensa.com/D. Abrego
Los indígenas afirmaron sentirse burlados y desprotegidos de las instancias judiciales.
21/04/2013 - TOLÉ, Chiriquí.– Un grupo reducido de dirigentes del Movimiento 10 de Abril, campesinos y autoridades tradicionales de la comarca Ngäbe-Buglé caminaron la tarde de este domingo desde el poblado de Tolé a la vía Interamericana, para exigir al presidente de la República, Ricardo Martinelli, la cancelación del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco.
Los indígenas, que habían anunciado una movilización masiva por la decisión del Gobierno de hacer el peritaje al proyecto sin paralizar las obras, afirmaron sentirse burlados y desprotegidos de las instancias judiciales, culturales y del ambiente.
Ante la mirada y vigilancia de agentes de la Policía Nacional y de unas tres patrullas de agentes del control de multitudes, el pequeño grupo de protestantes llegó pasadas las 2:30 p.m. a la vía Interamericana, en donde tras gritar algunas consignas exigieron la cancelación de la obra, para salvar sus ríos, su cultura y el ambiente.
Manolo Miranda, del Movimiento 10 de Abril, denunció que la dirigencia se siente hostigada y perseguida, máxime cuando desde hace años ellos luchan contra poderes económicos y políticos fuertes, que les quieren arrebatar sus tierras y forma de vida.
“Hoy en esta marcha hemos sentido el hostigamiento de personas extrañas, que desde muy temprano han montado una vigilancia y persecución contra nuestros miembros, causando temor en algunos de ellos”, dijo Miranda.

Indígenas marchan en rechazo de proyecto de Barro Blanco -TVN


Indígenas marchan en rechazo de proyecto de Barro Blanco
Indígenas marchan en rechazo de proyecto de Barro Blanco
  • Por: Redacción
  • 21/04/2013 18:17:00
    Un grupo reducido de dirigentes del Movimiento 10 de Abril, campesinos y autoridades tradicionales de la Comarca Ngäbe Bugle, caminaron la tarde de hoy, domingo 21 de abril desde el poblado de Tolé a la Vía Panamericana, en el oriente de Chiriquí, para exigir al presidente de la República, Ricardo Martinelli, la cancelación del proyecto hidroeléctrico, Barro Blanco.

    Los indígenas, que habían anunciado una movilización masiva por la decisión del Gobierno de hacer el peritaje al proyecto sin paralizar las obras, afirmaron sentirse burlados y desprotegidos de las instancias judiciales, culturales y del ambiente.

    Ante la mirada y vigilancia de unidades de la Policía Nacional y de unas tres patrullas de Agentes del Control de Multitudes, el pequeño grupo de protestantes llegó pasadas las 2:30 de la tarde a la Vía Panamericana, en donde tras gritar algunas consignas exigieron la cancelación de la obra, para salvar sus ríos, su cultura y el ambiente.

    Manolo Miranda, del Movimiento 10 de Abril, denunció que la dirigencia se siente hostigada y perseguida, máxime cuando desde hace años ellos luchan contra poderes económicos y políticos fuertes, que les quieren arrebatar sus tierras y forma de vida.

    “Hoy en esta marcha hemos sentido el hostigamiento de personas extrañas, que desee muy temprano han montado una vigilancia y persecución contra nuestros miembros, causando temor en algunos de ellos”, dijo Miranda.

    Ricardo Miranda rechazó que el movimiento que ellos lideran y que desde hace 12 años se oponen al proyecto Barro Blanco esté perdiendo fuerza y que no tenga poder de convocatoria. “Estamos en una etapa de unificar los criterios, para entonces hacer una fuerza mayor, como lo exige nuestra lucha”, afirmó.

    Los indígenas, campesinos y las autoridades locales tradicionales que participaron de la marcha de protesta, permanecieron por unos 20 minutos a un costado de la Vía Panamericana, para luego retirarse de forma pacífica a sus regiones. 

    sábado, 20 de abril de 2013

    ULTIMO COMUNICADO del M10 sobre BARRO BLANCO del 13 de abril 2013

    El Nefasto proyecto Barro Blanco impuesto sobre el pueblo Ngabe Bugle y Campesino

    Movimiento 10 de abril M-10.
    Por conservación y  defensa  de los recurso hídrico y ambiental del pueblo Ngabe Bugle y Campesino.

    Considerando.
    1 Que el movimiento 10de abril M-10 por la conservación y defensa  de los recursos hídrico y ambiental del pueblo Ngabe Bugle  y campesino reconoce el esfuerzo y la participación de las Naciones Unidas para la evaluación y verificación de campo según el acuerdo del 15 de marzo 2012 firmado con el Gobierno para revisión de EIA presentado por GENISA y realizado por la consultora Proyectos Ambientales del Istmo S.A

    2 Que el informe de verificación de campo ha sido aceptado por las población afectada, este informe deja en evidencia que el estudio EIA  aprobado por ANAM con la resolución 332 del 9 de mayo de 2008 no es  un EIA categoría III  y contiene información de dudosa procedencia, inconsulta y dejando a las comunidades  más afectadas ausentes de toda participación.  Por otro lado el proceso de evaluaciones en el ANAM para este estudio fue violatorio a las normas al aprobar un estudio deficiente para un proyecto mayor sin el foro público y sin realizarse otro estudio de impacto.

    3 Que las comunidades afectadas directa e indirectamente han solicitado el peritaje independiente en el proyecto Barro Blanco.  Por falta de seriedad científica a la cual debió ser sometido   el EIA, el cual el gobierno ha dilatado el proceso que debe contar con la suspensión  de la obra del proyecto en los tiempo que  dure el peritaje.
    Dejando en evidencia la buena voluntad que tuvo la población afectada por BARRO BLANCO para que se cumpliesen los acuerdos alcanzados en la mesa de diálogo con la Coordinadora Indígena y la cacique Silvia Carrera, el cual el gobierno está dilatando para ganar tiempo para que se culmine con la construcción  de la hidroeléctrica  .
    Resuelve.
    1 Ante la negativa del gobierno de suspender la construcción del proyecto para realizar el peritaje independiente, la población, tomando en cuenta el informe de campo realizado en conjunto con el PNUD, solicitamos al gobierno la cancelación del proyecto BARRO Blanco y ya no se aceptará el peritaje.  Con la evidencia existente se requiere únicamente la cancelación del proyecto BARRO BLANCO.

    2 Que  las comunidades de Quebrada Plata, Queda Caña, KIAD, Nuevo Palomar y las comunidades afectadas en la cuenca hidrográfica responsabilizan al banco de HOLANDA  FMO y al de ALEMANIA  DEG,  y al BANCO CENTRO AMERICANO DE INTEGRACION ECONOMICA (BCIE),  como violadores de los derechos de los pueblos indígenas y campesinos en Panamá así como la masacre que puedan sufrir  a mano del gobierno panameño por  su reivindicación.

    3 Exigir la suspensión  de todas las construcciones de los proyectos hidroeléctricos   que han sido impuestos a la población indígenas y campesina  como lo es CHAN II, TABASARA II,RIO GRANDE, SAN PABLO ,CAÑAZAS ,EL COBRE Y ESTRECHO DE  VIGUI .
    4 Mantener nuestro principio de conservación y defensa de nuestros recursos naturales en el cual el pueblo afectado directo e indirecto dejamos nuestra posición bien claro: NI POR MILLONES NI POR MIGAJAS  QUEREMOS  JUSTICIA  Y NUESTRAS TIERRAS Y EL RIO TABASARA LIBRE DE HIDROELECTRICA.

    Dado a los 13 días del mes de abril 2013 en la comunidad de KIAD corregimiento de Bagama,  área anexa de la comarca Ngabe -Bugle.
    CC ; ONU, IGLESIA CATOLICA,COORDINADORA INDIGENA ,AUTORIDADES TRADICONALES.

    Fábrega asegura que Barro Blanco no parará -La Prensa


    INDÍGENAS REANUDARÁN ACCIONES EL 21

    Fábrega asegura que Barro Blanco no parará

    Jiménez, vocero del M-10-4, anunció que los vecinos del proyecto no quieren ya el peritaje y exigen cancelar la obra.
    VÍCTOR ELISEO RODRÍGUEZ FLOR DEL ROSARIO BOCHAREL
    nacionales@prensa.com
    reactivación. El M-10-4 cumplió cinco años de creado y su misión es defender y conservar los recursos naturales en el distrito de Ñürum (Tolé). ESPECIAL PARA LA PRENSA/Víctor Rodríguez
    El ministro de Gobierno, Jorge Ricardo Fábrega, reiteró que los trabajos del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, en aguas del río Tabasará, distrito de Tolé, no pueden suspenderse, pese a las advertencias de nuevas protestas hechas por los indígenas ngäbes buglé, que exigen paralizar esta obra.
    “El peritaje de las Naciones Unidas se va a hacer y eso fue lo que firmamos en el acuerdo desde el año pasado”, aseguró el funcionario.
    Según Fábrega, “lo que no se puede hacer es cambiar lo que ya se pactó entre Naciones Unidas, el Gobierno panameño y los indígenas, que ahora están exigiendo que desde el día uno del peritaje se suspendan los trabajos de esta hidroeléctrica”.
    En ese sentido, el titular de Gobierno aclaró que en el acuerdo firmado el 15 de marzo de 2012 se estableció que los trabajos en el proyecto Barro Blanco solo se detendrán cuando los peritos estén haciendo sus estudios dentro del área de trabajo para evitar accidentes.
    Consideró que la insistencia de algunos grupos indígenas en llamar a nuevas protestas, lo que va a causar en ellos es un mayor desgaste, “porque el pueblo panameño ha sido testigo de que el Gobierno ha cumplido en este tema y acatará cualquier cosa que arroje el peritaje”.
    REACCIÓN EN VIGUÍ
    En tanto, la respuesta de la dirigencia del Movimiento 10 de Abril (M-10-4), no se hizo esperar. Al respecto, Justo Jiménez, vocero de este grupo en el sector de Tabasará, anunció que ya los poblados de las áreas aledañas al proyecto Barro Blanco no quieren este peritaje y lo que exigirán de ahora en adelante es la cancelación definitiva de esta obra.
    DOMINGO 21
    Anunció que para presionar al Gobierno a ordenar la cancelación del proyecto, se organizarán jornadas de protestas en las calles para el próximo 21 de abril en los sectores de Tolé y Viguí.
    Manolo Miranda, del M-10-4, señaló que ese grupo creado para la protección del río Tabasará no se reunirá ni dialogará más con el Gobierno si no se detiene el proyecto hidroeléctrico que se erige sobre dicho río.
    Miranda, quien convocó a una rueda de prensa ayer, en David, expresó que están firmes en su decisión, pues el Gobierno ha dado largas para la activación del mencionado estudio en la obra.
    Reveló que en reunión celebrada en Kiad, corregimiento de Bagama, resolvieron que ante la negativa del Gobierno de paralizar la construcción de Barro Blanco para hacer el peritaje independiente, ellos seguirán luchando por la interrupción de las obras.
    Destacó que las comunidades Quebrada Plata, Quebrada Caña, Kiad y Nuevo Palomar, que serán anegadas por el embalse responsabilizan a los bancos de Holanda FMO, Alemania DEG y al Banco Centroamericano de Integración Económica de ser violadores del derecho del pueblo indígena y campesino en Panamá.
    El proyecto de Barro Blanco empezó en 2011 y lleva un avance del 44%. Según la Generadora del Istmo S.A., que desarrolla el proyecto, el Congreso General Ngäbe Buglé autorizó en 2011 al Congreso Regional de Kadriri decidir si aprobaba que empezaran las obras, lo que asumió por mayoría el Congreso Regional citado el 25 de junio de 2011.

    viernes, 12 de abril de 2013

    Escuadrón de la muerte asesina a ngäbe
    MARCO A. GANDÁSEGUI, HIJO
    opinion@laestrella.com.pa




    2013-04-11 — 12:00:00 AM — El trabajador ngäbe Onésimo Rodríguez, fue asesinado la semana pasada en Volcán, Chiriquí, por un escuadrón de la muerte. Aparentemente, la banda asesina opera en la región para amedrentar a los miembros del Pueblo Ngäbe que protestan contra la construcción de la represa Barro Blanco. Obra que se construye ilegalmente en la Comarca Ngäbe-Buglé en la serranía del Tabasará.

    Rodríguez formaba parte de un grupo de cerca de 200 trabajadores ngäbe que llevó a cabo una manifestación de protesta contra la represa hidroeléctrica de Barro Blanco, en Las Nubes, entre Cerro Punta y el pueblo de Volcán. Fue una protesta pacífica en solidaridad con sus hermanos en la Comarca. Los productores agrícolas de las tierras altas chiricanas emplean casi exclusivamente mano de obra ngäbe. Hace décadas los campesinos chiricanos no trabajan en las fincas que explotan el café, lechuga y otros productos agrícolas. Fueron reemplazados por los trabajadores indígenas, que reciben un salario muy inferior.

    Después de la protesta de solidaridad de los ngäbe, el grupo se dispersó pacíficamente. Algunos regresaron a las fincas donde trabajaban y otros tomaron distintos caminos. Rodríguez junto a un compañero fueron a buscar un medio de transporte. Mientras esperaban en una parada de autobús, cuatro hombres se presentaron con máscaras de esquí. Se llevaron a los dos manifestantes y los golpearon con barras de hierro y palos.

    Rodríguez, después de recibir la golpiza, fue arrojado a un arroyo cercano. Lo encontraron a la mañana siguiente, muerto. La otra víctima del ataque sobrevivió. Su identidad, según se informó, está siendo protegida por su seguridad.

    Según voceros ngäbe, las operaciones de ‘este tipo de grupo de exterminio no es nuevo en América Latina. Sin embargo, no se había visto en Panamá o en la región occidental del país hasta el momento’. Aseguraron que la manifestación pacífica realizada en Las Nubes es ‘parte de la lucha indígena panameña para proteger sus tierras’.

    La comunidad ngäbe está indignada por el acto de violencia. Más aún, los ngäbe están alarmados por la falta de interés por parte de las autoridades para investigar el crimen. Según una persona que participó en la manifestación de protesta, el asesinato es una provocación abierta al pueblo ngäbe. Además, es un intento de los sectores interesados de asustar a los trabajadores ngäbe y a sus familias para que dejen de protestar contra la construcción de la represa. La obra es propiedad de una sociedad panameña-hondureña y financiada por un banco del gobierno holandés, el FMO, y otro alemán, el DEG.

    Las tácticas de terror lo que hacen, sin embargo, es redoblar la determinación de los ngäbes para defender sus tierras. En estos momentos, el estado de ánimo de los ngäbe es de avanzar con prudencia a la espera de escuchar las propuestas del gobierno nacional. Los dirigentes ngäbe saben que los intereses asociados a las represas son los mismos que tienen vínculos a las grandes trasnacionales mineras que quieren explotar el subsuelo panameño. Ambos, a su vez, tienen fuertes nexos con personeros de los gobiernos panameños actuales y del pasado. Las acciones de los escuadrones de la muerte solo une más a los ngäbe.

    La sociedad panameña se pregunta si habrá más protestas en las tierras altas y en las carreteras. Si el gobierno insiste en apoyar a los especuladores que construyen represas en los ríos de la Comarca Ngäbe, no cabe la menor duda de que los enfrentamientos continuarán y, probablemente, se incrementen.

    El gobierno actual tiene poca experiencia y pericia en materia represiva y desconoce las relaciones de producción en la provincia de Chiriquí. Los jefes militares tampoco han hecho un estudio de la capacidad de resistencia de los ngäbe. Las fuerzas armadas y el Ministerio de Seguridad Pública cuentan el número de armas que tienen los ngäbes y las comparan con los equipos sofisticados que ellos manejan. Sobre la base de esos cálculos llegan a la conclusión de que pueden derrotar cualquier protesta indígena. Los asesores militares norteamericanos, que trabajan sobre el terreno, tienen un plan de contingencia para destruir militarmente lo que llaman la ‘insurrección indígena y campesina’ en Panamá.

    Lo que no entienden el gobierno (porque no quiere), los militares locales y norteamericanos, es que los ngäbe son la principal fuerza de trabajo en las tierras altas de Chiriquí desde hace 40 años. Además, son los trabajadores de las fincas bananeras desde hace 50 años. También son los que levantan la zafra en los cañaverales de cuatro provincias y cosechan los arrozales. Si los ngäbes son reprimidos todas esas actividades serían paralizadas por falta de mano de obra. Los personeros del gobierno y sus socios pueden privilegiar en esta coyuntura la inversión minera. Pero los productores agrícolas de cinco provincias serían los que perderían la batalla. Las políticas del gobierno solo perjudican el país.

    Onésimo Rodríguez, muerto en la comunidad de Las Nubes, víctima de un escuadrón de la muerte, es el mensajero de un pueblo explotado que defiende sus tierras. Su mensaje es alto y claro: Como él hay muchos más dispuestos a sacrificar sus vidas por la integridad de sus familias, comunidades y cultura.

    PROFESOR DE SOCIOLOGÍA DE LA UP E INVESTIGADOR ASOCIADO DEL CELA.