jueves, 9 de julio de 2015

LAS PIEDRAS SAGRADAS DE MAMA TATA

Las Piedrass Sagradas durante la celebrción del 29 de Enero del 2014
LAS PIEDRAS SAGRADAS DE MAMA TATA
Por Oscar Sogandares Guerra
Las piedras sagradas de Mama Tata son un conjunto de petroglifos en las riberas del Rio Tabasará próximo a la comunidad de Kiad, Corregimiento de Bagama, Distrito de Muna, Comarca Ngäbe Bugle. Tambien es área impactada por el Proyecto Barro Blanco
La existencia de estas piedras se ha guardado celosamente por sus moradores. Razón por la cual muy pocos arqueólogos sabían de su existencia. Sin embargo una vez al año el 29 de enero peregrinos de la Religión Mama Tata llegan desde todos los lugares de la Comarca Ngäbe Bugle para celebrar la existencia de estas piedras sagradas y para celebrar ritos religiosos que incluyen el consumo del cacao y la quema de incienso. Esa semana los peregrinos se alojan en Kiad para celebrar todo tipo de actividades relacionadas con la religión Mama Tata. En ellas se incluyen deportes, competencias, reuniones donde intercambian impresiones.  Allí conviven, cocinan, y se divierten sanamente.  En la religión Mama Tata tanto el consumo de bebidas alcohólicas como la nefasta práctica de la balsería quedan estrictamente prohibidas.
Vista Panorámica del Petroglifo Central
 nótese los detalles elaborados
Foto Agustín Abad

Estos petroglifos forman un conjunto monumental de seis grandes piedras talladas en las riberas del Rio Tabasará.  Los Ngäbes las atribuyen al Cacique Tabasará, aunque incluso podrían ser de mayor antigüedad. Son tres piedras contiguas en la ribera nororiental tallada con figuras, diagramas y puntos en piedra. Los otros dos en la ribera opuesta constituyen el primero de una piedra de gran tamaño al extremo sur con la parte superior tallado con la figura de una flor o estrella y del lado sur occidental en la ribera opuesta consiste en una piedra en forma de olla o asiento llamado el trono del Cacique Tabasará.  El cual si es visto desde un ángulo en uno de sus lados forman la figura tallada de una cabeza humana.  Es propio de las culturas mesoamericanas como de Sudamérica la representación de la cabeza humana puesto que es considerada sagrada y porque a través de ella se comunica con el cosmos.
Figuras Humanas en los Petroglifos del Tabasará

También en el petroglifo principal es visible una cabeza vista desde el lado lateral. Este conjunto tiene todas las características de un centro ceremonial antiguo. Pero hasta el dia de hoy ocupa un lugar en la cosmovisión del pueblo Ngäbe
Sin embargo hoy en día con la amenaza del Proyecto hidroeléctrico Barro Blanco cuyo EIA desconocía su propia existencia se pretende ahora cortar y trasladar de su sitio o simplemente inundarlas y reproducir en plástico en otro sitio estas piedras sagradas de Mama Tata como si fueran cualquier cosa.  Lo curioso de todo esto después de meses de diálogo infructuoso con el gobierno sin siquiera las autoridades y técnicos y arqueólogos del INAC iniciado el estudio o catalogados este conjunto monumental. ¿La pregunta es porque no se intenta remover la mezquita del Domo de la Roca, tercer lugar más sagrado del Islam donde se asegura que Mahoma ascendió a los cielos? ¿O el muro de los Lamentos en Jerusalén lugar santo para la religión hebrea el cual fue una de las cuatro paredes del Gran Templo del Rey Salomón? ¿O la tumba de nuestro Señor Jesucristo, el lugar más sagrado del Cristianismo donde nuestro Señor resucitó entre los muertos?
Lo mismo son estas piedras sagradas de la religión Mama Tata que cuenta una historia entre sus puntos y figuras serpenteantes una historia de la cosmovisión de la cultura Ngäbe. Es un lugar de sanación y respeto para los creyentes seamos mama tata o cristianos.  Así como nuestro Papa Francisco en su encíclica Laudato Se predicó respeto a la cosmovisión de los demás pueblos sin imponer la nuestra en nuestra casa común y respeto a la propia naturaleza del cual forman parte integral los seres humanos.
¿Porque no pensar mejor en cortar, desmantelar y trasladar este nefasto proyecto Barro Blanco a otro sitio, si es que alguien lo quiere, lo cual dudamos? ¿O sería mejor reciclarlo y re-utilizarlo para carreteras que tanto necesitamos hoy en día? Y que la energía que venga de instalaciones solares que no perjudican a nadie, ni ocupa tanto espacio, ni les inunda sus tierras y sitios sagrados a los Ngäbes.
Grupos religiosos Mama Tata quienes mantienen el cierre al Proyecto Barro Blanco


lunes, 6 de julio de 2015

A LATINA

Panamá: tensión por la hidroeléctrica de Barro Blanco

Activistas dicen a DW que las comunidades no fueron consultadas acerca del proyecto. Piden al banco alemán DEG, cofinanciador del proyecto, que no avive el conflicto. La construcción está acabada en un 95 por ciento.
El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, encabezó una delegación que viajó a la región donde se prevé concluir las obras de la hidroeléctrica Barro Blanco, cuya construcción registra un 95 por ciento de avance, para dialogar con los afectados y buscar una solución que permita la conclusión del proyecto. Con esto, "el presidente pidió a las comunidades que le permitan hacer el daño al 100 por ciento" al medio ambiente en la zona, asegura, en conversación con DW, el activista medioambiental Oscar Sogandares. El diálogo entre gobierno y comunidades continuará este jueves (09.07.2015), aunque representantes de los indígenas afirman que no quieren más diálogo y bloquean desde hace días el acceso a la construcción.
La población indígena que habita las comunidades de Kiad, Quebrada Caña y Nuevo Palomar, argumenta que no fue consultada en la construcción de la represa que inundará 6,7 hectáreas de las tierras de los Ngöbe Buglé en donde se encuentran una escuela, un templo y seis casas. Más de media docena de municipios a lo largo de las riberas del río Tabasaré resultarán afectados. Unos 5.000 agricultores que dependen del río perderán sus medios de subsistencia.
El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, acaba de cumplir su primer año en el cargo
El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, acaba de cumplir su primer año en el cargo
Banco alemán cofinancia el proyecto
En Alemania el proyecto ha llamado la atención por la participación del banco alemán de desarrollo DEG, filial de la estatal KfW. Junto con el banco holandés de desarrollo FMO, la entidad financia la construcción de la hidroeléctrica desde 2011 con un crédito de 25 millones de dólares a la empresa constructora hondureña Generadora del Itsmo (GENISA). Barro Blanco ha sido registrado bajo el Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL) de la ONU, que permite a los países industrializados obtener bonos de carbono, que les permita cumplir las metas de reducciones a las que se han comprometido. El proyecto generará 136 gigawatts de energía eléctrica al año, lo que mejorararía el suministro eléctrico del país.
Oscar Sogandares recuerda que Barro Blanco sucede a varios proyectos que han querido hacerse en el lugar, que han enfrentado la oposición de los pueblos afectados. Tres gobiernos panameños han hecho modificaciones legales para impulsar la hidroeléctrica. Y las consultas con las comunidades, dice Sogandares, han sido amañadas.
"En 2011 los indígenas bloquearon durante 45 días la entrada a la zona. Mediante promesas falsas del gobierno logró que la comisión indígena abandonara el campamento, lo que fue un error, porque diez días después el gobierno decretó la militarización del área para que prosiguiera el proyecto", cuenta el activista.
En febrero de 2012 las protestas dejaron como saldo cinco muertos durante el gobierno de Ricardo Martinelli, cuya gestión es calificada por Sogandares como "nefasta" por el atropello de los derechos de los indígenas.
Hidroeléctrica de Barro Blanco, en Panamá
Hidroeléctrica de Barro Blanco, en Panamá
Reclamo de organizaciones alemanas
El banco DEG instaló un mecanismo de quejas en 2014, que permitió una reclamación formal de los grupos indígenas, misma que fue examinada por un pánel de expertos independientes. “Pero en vez de dar una respuesta coherente al reporte final del pánel de expertos, el banco busca que el proyecto salga adelante, manipulando la situación con el nombramiento de otros representantes indígenas“, afirma por su parte Guadalupe Rodríguez, de la organización Salva la Selva.
Martin Geiger, director del Departamento de Sustentabilidad del banco, señala en conversación con DW la responsabilidad del gobierno de Panamá, que fue quien otorgó la realización del proyecto a GENISA. “Uno parte del supuesto de que el gobierno ha cumplido con su tarea y ha verificado minuciosamente la situación antes de definir el lugar de la construcción del proyecto. En 2009 se nos presentó un documento firmado por la comunidad indígena de la Comarca Ngöbe Buglé, por lo que partimos del supuesto de que todos sus miembros apoyaban el proyecto“. La entidad asegura que el gobierno panameño prometió que la hidroeléctrica entrará en funcionamiento y que mediará entre las partes en conflicto.
Las organizaciones Salva la Selva, Urgewald y Fian, pidieron a DEG que no avive el conflicto amenazando al gobierno panameño con suspender futuras inversiones en Panamá. “Debe ofrecerse una solución que sea aceptable para las personas afectadas“, afirma por su parte Ute Hausmann, de Fian.
 Martin Geiger, de DEG
Martin Geiger, de DEG
Detrás de Barro Blanco, ¿la explotación minera?
Sogandares recuerda que los Ngäbe y Buglé llevan en pie de lucha casi 50 años contra megaproyectos mineros e hidroeléctricos. Los dos grupos indígenas mayoritarios de Panamá, con más de 165.000 habitantes, habitan ese paraíso biodiverso, selvático y montañoso desde tiempos prehispánicos. Su subsuelo guarda una de las mayores reservas de cobre del mundo y los altos precios del metal vuelven la atención de la industria minera en la Comarca Ngöbe Buglé, lo que se teme que podría estar detrás del proyecto de Barro Blanco.
En los años 70 se quiso construir el gran Tabasaré, un embalse que inundaría hasta 6.000 hectáreas, para suministrar la enorme demanda energética que suponía la explotación minera de Cerro Colorado. “Ese es el temor que se tiene, que detrás de Barro Blanco está el renovado interés en explotar el cobre“.

DW RECOMIENDA

domingo, 5 de julio de 2015

Barro Blanco y el papa Francisco

jueves 2 de julio de 2015 - 12:01 a.m.'No es tarde, puntualiza Fitzgerald, para tomar la decisión responsable sobre Barro Blanco'
Barro Blanco y el papa Francisco
Marco A. Gandásegui, Hijo
opinion@laestrella.com.pa

En un artículo muy sabio, el padre José Fitzgerald, cura de la Iglesia Católica en la Comarca Ngäbe Buglé, nos recuerda que solo en 2014 en EE.UU. fueron desmanteladas 72 hidroeléctricas (y, además, un total de 900 en las últimas dos décadas). Según la revista National Geographic, ‘están recuperando los ecosistemas naturales para liberar los ríos, desarmando las hidroeléctricas después de muchos años de daños. Los peces están de nuevo migrando hacia arriba, donde han recuperado más de 1100 kilómetros de ríos'. No es tarde, puntualiza Fitzgerald, para tomar la decisión responsable sobre Barro Blanco, desmantelar la construcción y dejar al río correr libre.
Fitzgerald también le envía a todos los panameños un mensaje sobre cómo hacen las familias ngäbe y buglé para sobrevivir en esta época del año (entre cosechas). Cuando la alimentación es escasa, se practica la reciprocidad y solidaridad entre familias. Es decir, los que tienen en abundancia comparten con los vecinos que han tenido dificultades. Según Fitzgerald, la base espiritual descansa en la práctica de ‘compartir la casa'. Para los ngäbe y buglé, todos vivimos en una sola casa, la casa de Dios, que es toda la Tierra y lo que contiene.
Hay una total coincidencia entre esta filosofía y la reciente encíclica del papa Francisco (jefe de la Iglesia Católica): ‘Alabado sea: Sobre el cuidado de la casa común'. Según Fitzgerald, uno puede imaginar que el papa Francisco escribió la encíclica junto al río, sentando bajo un palo de mango, escuchando los oprimidos de la casa común. El papa tomaría muy en serio la gran sabiduría que ofrecen los pueblos para salir de la crisis. Crisis provocada por sobreponer los intereses económicos por encima de las necesidades que demandan el ambiente, la cultura y el espíritu.
El papa Francisco, agrega Fitzgerald, critica directamente las grandes violaciones de los Gobiernos y empresas contra los derechos de los pueblos ngäbe y buglé. El papa ‘señala los pecados contra la integridad de la creación de Dios por la imposición de proyectos que no consideran los efectos ambientales, culturales y espirituales' como Barro Blanco. (Lo) presenta como una ofensa contra Dios en su plan para la renovación de la tierra y el cielo. Estamos equivocados si creemos en el ‘desarrollo' no planificado a base de una ‘visión consumista del ser humano'. (Alabado sea 144).
En Panamá tenemos tres presidentes que han gobernado durante la construcción de la represa hidroeléctrica de Barro Blanco: Martín Torrijos, Ricardo Martinelli y Juan C. Varela. Los tres mandatarios elegidos en 2004, 2009 y 2014, respectivamente, han colocado por encima de los intereses del país y de los pueblos ngäbe y buglé, a un grupo de especuladores cuyos cabecillas están, actualmente, detenidos por peculados en Honduras. Pasaron por encima de las leyes panameñas y de los reglamentos ambientales (con la complicidad de funcionarios) para alegar ahora que son inocentes de todo pecado, buscando la manta de la ‘seguridad jurídica' inexistente para este caso.
El papa dice que ‘en diversas partes del mundo, (los indígenas) son objeto de presiones para que abandonen sus tierras a fin de dejarlas libres para proyectos extractivos... que no prestan atención a la degradación de la naturaleza y de la cultura'. El papa también expresa que ‘es indispensable prestar especial atención a las comunidades (indígenas) y sus tradiciones culturales. No son una simple minoría entre otras, sino los principales interlocutores, sobre todo a la hora de avanzar en grandes proyectos que afecten a sus espacios'. (Alabado sea 146).
Los pueblos ngäbe y buglé se han levantado contra la imposición de una represa que les arrebata su cultura y abre el camino a su extinción. La hidroeléctrica es una apuesta de los especuladores, basada en la posible explotación futura de una mina de cobre. Si falla, creen que la energía podría sumarse al flujo contemplado por el proyecto mesoamericano que alimentaría a EE.UU. (Los Angeles vía Houston).
Fitzgerald asegura que los ngäbe ‘saben cuál es el orden que Dios ha puesto en esta parte de la Tierra, donde las aguas fuertes vienen de la cordillera, caen sobre la tierra, bajan en las quebradas y son llevadas al mar por los caldosos ríos'. La encíclica del papa nos pide que rescatemos ese rincón de la Tierra y que los gobernantes tomen conciencia que el futuro de todos los panameños está en Barro Blanco.
*PROFESOR DE SOCIOLOGÍA DE LA UNIVERSIDAD DE PANAMÁ E INVESTIGADOR ASOCIADO DEL CELA.

miércoles, 1 de julio de 2015

Resultado de imagen para papa francisco

Barro Blanco y la nueva encíclica del papa Francisco

El Papa critica directamente las grandes violaciones de los gobiernos y empresas contra los derechos de los pueblos como los ngäbe






José Fitzgerald, CM
ngobemission@gmail.com
Cuando la alimentación es escasa, especialmente en julio, por estar entre cosechas, las familias ngäbe practican el ritual conocido como jurite , que junta las palabras ngäbere ‘casa' y ‘compartir'. El jurite es la práctica de reciprocidad y solidaridad entre familias, que propone el reparto gratuito de los que tienen en abundancia con los que han tenido dificultades. La base espiritual de esta práctica de ‘compartir la casa' es el reconocimiento de que hay un solo dueño de toda la creación, Dios, o Ngöbö en el lenguaje ngäbere. Todos vivimos en una sola casa, la casa de Dios, que es la tierra y todo lo que contiene.
A leer la encíclica del Papa Francisco ‘Alabado Seas: Sobre el Cuidado de la Casa Común', uno puede imaginar en varias partes del documento que el Papa escribió la encíclica junto al río, sentado bajo un árbol de mango, escuchando los oprimidos de la ‘casa común', tomando en serio la gran sabiduría que los pueblos ofrecen para ayudar el mundo entero a salir de la crisis actual, una crisis provocada por sobreponer los intereses económicos encima de lo ambiental, cultural y espiritual. El Papa critica directamente las grandes violaciones de los gobiernos y empresas contra los derechos de los pueblos como los ngäbe; señala los pecados contra la integridad de la creación de Dios por la imposición de proyectos que no consideran los efectos ambientales, culturales y espirituales como Barro Blanco; y presenta eso en consecuencia como una ofensa contra Dios en su plan para la renovación de la tierra y el cielo.
Con criterio equivocado, el ‘desarrollo' no planificado a base de una ‘visión consumista del ser humano' (Alabado Sea 144), los poderes económico y político, íntimamente vinculados, han negado los derechos de los ngäbe y han impuesto por la fuerza un proyecto que las comunidades han rechazado por más que 15 años. El papa dice que ‘en diversas partes del mundo, (los indígenas) son objeto de presiones para que abandonen sus tierras a fin de dejarlas libres para proyectos extractivos… que no prestan atención a la degradación de la naturaleza y de la cultura'. La imposición de una represa que corta la vida del Río Sagrado Tabasará niega la migración de peces, cambia drásticamente el ecosistema que Dios ha establecido en este rincón de la tierra y no toma en cuenta la importancia social, cultural y espiritual del río para los ngäbe.
Los ngäbe bien saben cuál es el orden que Dios ha puesto en esta parte de la tierra, donde las aguas fuertes viene de la cordillera, caen sobre la tierra, bajan en las quebradas y son llevadas al mar por los caldosos ríos. El río para los ngäbe es un lugar sagrado, que, junto con los petroglifos de los antepasados, constituye la vena de vida por donde se mueven los seres espirituales que no vemos a plena vista. Con una sola represa, se mata ese orden para reemplazarlo por un lago artificial, que no es parte del ecosistema en esta parte del país. El argumento de los promotores del proyecto, de que la represa está fuera del territorio comarcal, es inválido desde el criterio de un pueblo que respeta el ecosistema local —ríos que nacen arriba y corren hacia el mar—.
El papa también expresa que ‘es indispensable prestar especial atención a las comunidades (indígenas) con sus tradiciones culturales. No son una simple minoría entre otras, sino los principales interlocutores, sobre todo a la hora de avanzar en grandes proyectos que afecten a sus espacios'. (Alabado Sea 146). Con razón los ngäbe no confían en mesas de ‘dialogo' después de tantos años de ser irrespetados, engañados y no ser aceptados como verdaderos interlocutores en las decisiones que afectan drásticamente sus vidas. Los mecanismos de aprobación de estos proyectos no toman en cuenta a los afectados. Después de presentar estudios erróneos, los proyectos son aprobados sin considerar el fuerte rechazo de la población.
Reconociendo que los criterios para evaluar la viabilidad de un proyecto como Barro Blanco deben incluir mucho más que lo económico, el papa dice en la encíclica que, ‘para (los indígenas), la tierra no es un bien económico, sino don de Dios y de los antepasados que descansan en ella, un espacio sagrado con el cual necesitan interactuar para sostener su identidad y sus valores'. Y afirma que son ellos quienes conocen cómo el río Tabasará debe correr, diciendo que ‘cuando (los indígenas) permanecen en sus territorios, son precisamente ellos quienes mejor los cuidan' (Alabado Sea 146).
Otro argumento frecuente escuchado del gobierno y la empresa encargada de la obra es que la represa está casi terminada. Esto es como decir ‘el daño está hecho'. Según Geográfica Nacional, 72 represas fueron desmanteladas en los Estados Unidos en 2014 y casi 900 en los últimas dos décadas. Están recuperando los ecosistemas naturales para liberar los ríos, desarmando las hidroeléctricas después de un siglo de daños. Los peces están de nuevo migrando hace arriba donde han recuperado más que 1,100 kilómetros de ríos. No es tarde tomar la decisión responsable sobre Barro Blanco… desmantelar la construcción y dejar al río correr libre.
A la luz de la destrucción de casi todos los grandes ríos por de esta parte del país por efecto de la construcción de hidroeléctricas, sería un paso significativo colocar al río Tabasará bajo protección ambiental, social, cultural y espiritual, desde la cordillera hasta el mar. Y a la vez, resultará significativo aceptar que el estilo consumista de muchos causa daño a los más humildes.
Es el momento de escuchar ‘el grito de la tierra, el grito de los pobres', como dice el papa, quien termina la encíclica diciendo que somos capaces de restablecer las relaciones dañadas y que podemos comprometernos a poner la vida por encima del egoísmo y materialismo. Podemos abrir nuestros ojos y nuestros corazones para ver de nuevo la grandeza del Señor en nuestra casa común. Podemos oír el milagro del agua del río de la montaña que desembarcar libremente al mar y gritar juntos, ‘¡Alabado sea!'.
SACERDOTE MISIONERO EN SOLOY, COMARCA NGÄBE-BUGLÉ
https://www.aciprensa.com/Docum/documento.php?id=552



Nota de chiriquinatural:

Estas declaraciones del Padre José son excepcionales y contradicen totalmente la opinión esbozada por nuestro flamante cardenal de Panamá Monseñor Lacunza en cuanto al cuestionado y desprestigiado proyecto Barro Blanco el pasado domingo 28 de junio 2015 en el programa Cara a Cara por RPC. ver  http://www.rpctv.com/caraacara/Cara-Cardenal-Jose-Luis-Lacun za_3_820447951.html
El Monseñor habia dicho que los petroglifos simplemente los podrían trasladar de su sitio, como si fueran cualquier cosa. Sin referirse a su inmenso valor espiritual para la religion Mama Tata y no solo cultural para el pueblo ngäbe. Es más el INAC propuso fabricar una replica de plastico en otro sitio. ¿Que falta de respeto seria esto? ¿Bajo el mismo pensamiento acaso considera el Monseñor también trasladar la tumba de Nuestro Señor Jesucristo?
¿O será que como buen español no conoce ríos libres en España?  Así como nos relataba en sus programas radiales nuestro apreciado periodista, amigo y opositor a las hidroeléctricas Juan B. Gomez (qdep) quien realizó sus estudios en aquel país.  Quien relataba que no existe absolutamente ningún río sin represar allá
El actual Cardenal durante la mesa de diálogo en el 2012 y si los ngäbes no nos dejarán mentir, quiso sermonear a la parte indígena como las hidroeléctricas eran parte necesaria para el supuesto "desarrollo". Monseñor, con todo respeto favor prestar oído a sus sacrificados sacerdotes quienes trabajan diariamente con los ngäbes y conocen la realidad de su situación (esperamos que con esto tampoco tome ninguna represalia contra ellos) como también a nuestro Santo Papa Francisco en Roma en su encíclica "Alabado Sea".

jueves, 25 de junio de 2015

Ayuda al desarrollo a expensas de indígenas, del programa de TV Report Mainz

Ayuda al desarrollo a expensas de indígenas, del programa de TV Report Mainz


Para su información/ FYI 


-Este es el enlace al reportaje sobre Barro Blanco  del programa Report Mainz, del primer canal de la TV alemana (Das Erste) visto esta semana por 3 millones de telespectadores en Alemania / This is the link to the TV report seen by 3 mln people in Germany today.


http://www.swr.de/report/entwicklungshilfe-auf-kosten-der-ureinwohner-ein-von-deutschland-finanzierter-staudamm-bedroht-stammesgebiete-in-panama/-/id=233454/did=15702582/nid=233454/19smrfh/index.html

Y abajo y adjunta encuentran la traducción de la locución del reportaje. / Below and attached the translation of the reportage into spanish.




Texto del reportaje “Ayuda al desarrollo a expensas de indígenas”, del programa de TV Report Mainz (del canal alemán Das Erste)

Un a represa hidroeléctrica financiada por Alemania amenaza una etnia indígena en Panamá 


https://youtu.be/Vhai98cDZXo
Cuando vi el reportaje de Xenia Böttcher y Heiner Hoffmann, me acordé del libro infantil “Oh Qué bonito es Panamá”. Nuestros reporteros estuvieron en Panamá, este pequeño país de Centroamérica, y encontraron personas felices a orillas de un río.
Pero su felicidad, el entorno en el que viven está amenazado, por la construcción de una represa hidroeléctrica. Trágico, pero ¿qué tiene esto que ver con nosotros?
Se lo voy a contar. La construcción de la represa está financiada entre otros, por un banco alemán, el banco DEG. Es una filial del banco estatal KfW (Kreditanstalt für Wiederaufbau).
¿Y qué es lo que hace un banco alemán en la lejana Panamá? Un banco que, por así decir, debe invertir nuestro dinero – cito textualmente – para el crecimiento económico y una mejora a largo plazo de las condiciones de vida. REPORT MAINZ informa:
Das Staudammprojekte "Barro Blanco"
Das Staudammprojekte "Barro Blanco"
Reporte:
La entrada a la hidroeléctrica Barro Blanco. Desde hace días, un grupo de habitantes bloquea la entrada, y no deja entrar a ningún vehículo pesado. Lo que piden: que esta hidroeléctrica no se termine nunca de construir.

Weni Bagama, miembro de la comunidad:
“Nuestros ríos, nuestra madre tierra, nuestra ecología, nuestra existencia, estamos aquí para darle a conocer a la faz nacional e internacional de que el patrimonio es nuestro.”
Su ira se dirige sobre todo a un banco alemán: una filial del banco Kreditanstalt für Wiederaufbau (KfW), el DEG. En realidad, la misión de este banco estatal alemán es fomentar el desarrollo sostenible en todo el mundo, y tiene que asegurarse de cumplir estrictos estándares ambientales y sociales. Pero para el discutido proyecto de la hidroeléctrica en Panamá ha aprobado un crédito de más de 25 millones de dólares. ¿Cómo es posible?
Vamos a averiguar, nos dirigimos tras la represa, en la reserva del pueblo Ngäbe. Después de un rato nuestro automóvil no puede continuar, y sólo podemos hacerlo a pie. Pero un río nos corta el 

paso.
Es justamente el río que quedará represado en un embalse para la hidroeléctrica. Nuestro equipo sigue el hilo, lo único que nos queda es meternos en el agua. Del otro lado, totalmente apartado de la moderna Panamá, encontramos la comunidad Kiad, en medio de una reserva protegida.

Habla una mujer de la comunidad:
“Este palo es una demarcación que hizo Barro Blanco. El embalse llegaría hasta aquí. Todo esta parte hasta la orilla esa tierra se inundaría. Nunca fuimos informados y como no fuimos informado nosotros hemos luchado. Nunca se nos dijo que nuestra tierra se inundaría, pero sí sabíamos que esto podría pasar. Por eso hemos luchado hasta el sol de hoy.”

KfW DEG
KfW DEG
¿Es verdad eso? ¿Es cierto que las personas afectadas no fueron informadas en absoluto con antelación? Los habitantes indígenas presentaron una queja ante DEG, y tras la misma una comisión del banco se ocupó del proyecto. En su reporte dice que antes de la aprobación del proyecto “no tuvieron lugar consultas adecuadas con las personas afectadas”.
Con la aprobación del proyecto, el DEG habría chocado varias veces “contra sus propios estándares”. Se habría confiado para la polémica aprobación en un comité local, a pesar de que la población afectada estaba en pie de guerra contra el proyecto. Ahora un 95% de la hidroeléctrica está ya construida.
Amplias facetas de este modo de vida condenadas a desaparecer. Un modo de vida mantenido desde hace siglos en armonía con la naturaleza. Una mujer de la comunidad nos muestra su casa, que pronto no existirá.


Habla una mujer de la comunidad:
“Dormimos ahí. Ahí están las cobijas. Descansamos en la hamaca. Aquí cocinamos. Somos ricos ¿no? Somos felices pues de tener todo eso. Me preocupa saber que no voy a poder dormir aquí.
Pero no sólo las casas, también las tierras y lugares importantes para la vida de la comunidad podrían desaparecer por culpa del proyecto. Aquí, un anciano de la comunidad les enseña a los niños el idioma Ngäbe, y les transmite las tradiciones ancestrales. Según informan los pobladores del lugar, varios cientos de personas perderán el entorno en el que viven.
Otra mujer de la comunidad:
“Alguien dice que los indios no quieren el desarrollo. Nosotros no es que no queremos el desarrollo. El problema es eso llamado desarrollo para gente como los empresarios y el gobierno. Para nosotros lo que tiene más valor es nuestra tierra.”


DEG nos escribe, entretanto se encuentra en consonancia con sus propios estándares. E inmediatamente habría “mejoras en la evaluación de proyectos futuros”.

Pero en el caso del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco se habrían según la comisión de reclamaciones retrasado pasos para la solución del conflicto “innecesariamente o no se habrían dado en absoluto”.

En Alemania nos encontramos con Ute Hausmann de la organización de derechos humanos FIAN, quien ha dado un seguimiento regular a DEG. Barro Blanco no es una excepción.

Ute Hausmann, directora de FIAN:
Ute Hausmann
Ute Hausmann
“El banco DEG actúa esencialmente como un banco privado. No actúa desde nuestro punto de vista según su misión de cooperación internacional, en tanto en cuanto dirigen una mirada amplia también sobre cuestiones políticas y de derechos humanos. Sino que actúan exclusivamente en su propio interés como banco.”
¿También en Panamá? Visitamos a un representante del gobierno. Fue elegido para el cargo a finales del pasado año, y ve el proyecto de forma muy crítica.
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Feliciano Jimenéz, Ministerio de Gobierno de Panamá:
Feliciano Jimenez
Feliciano Jimenez
“Si el banco sabía, que los indígenas afectados no estaban de acuerdo con el proyecto tal y como se llevó a cabo, pienso que tendría que haber presionado, para que se escucharan las voces de los afectados. Tendrían que haber frenado su inversión.”
Y el DEG sabía de las protestas. Pero la presión la ejerció sólo sobre el gobierno de Panamá –a pesar de las conocidas violaciones de sus propias normas. En una carta confidencial exigió hace poco, que se continuara con los trabajos de Barro Blanco. La detención de la construcción podría perjudicar futuras inversiones. Una clara extorsión.


Panama Proteste
Panama Proteste
Pero el banco permaneció inamovible frente a los reclamos de las personas afectadas. Pero ellas continúan con su lucha –también frente a la embajada alemana. Sus exigencias deben entretanto haber llegado a Alemania.


Las personas afectadas:
"El banco DEG debe abandonar el proyecto Barro Blanco!"

Despedida del presentador Fritz Frey:
Desde hace mucho tiempo, las organizaciones de derechos humanos exigen mayor transparencia al banco DEG – la responsabilidad legal sobre el grupo bancario KfW la tiene por cierto el Ministerio Alemán de Hacienda ( Bundesfinanzministerium).
Stand: 24.6.2015, 11.40 Uhr