sábado, 20 de abril de 2013

ULTIMO COMUNICADO del M10 sobre BARRO BLANCO del 13 de abril 2013

El Nefasto proyecto Barro Blanco impuesto sobre el pueblo Ngabe Bugle y Campesino

Movimiento 10 de abril M-10.
Por conservación y  defensa  de los recurso hídrico y ambiental del pueblo Ngabe Bugle y Campesino.

Considerando.
1 Que el movimiento 10de abril M-10 por la conservación y defensa  de los recursos hídrico y ambiental del pueblo Ngabe Bugle  y campesino reconoce el esfuerzo y la participación de las Naciones Unidas para la evaluación y verificación de campo según el acuerdo del 15 de marzo 2012 firmado con el Gobierno para revisión de EIA presentado por GENISA y realizado por la consultora Proyectos Ambientales del Istmo S.A

2 Que el informe de verificación de campo ha sido aceptado por las población afectada, este informe deja en evidencia que el estudio EIA  aprobado por ANAM con la resolución 332 del 9 de mayo de 2008 no es  un EIA categoría III  y contiene información de dudosa procedencia, inconsulta y dejando a las comunidades  más afectadas ausentes de toda participación.  Por otro lado el proceso de evaluaciones en el ANAM para este estudio fue violatorio a las normas al aprobar un estudio deficiente para un proyecto mayor sin el foro público y sin realizarse otro estudio de impacto.

3 Que las comunidades afectadas directa e indirectamente han solicitado el peritaje independiente en el proyecto Barro Blanco.  Por falta de seriedad científica a la cual debió ser sometido   el EIA, el cual el gobierno ha dilatado el proceso que debe contar con la suspensión  de la obra del proyecto en los tiempo que  dure el peritaje.
Dejando en evidencia la buena voluntad que tuvo la población afectada por BARRO BLANCO para que se cumpliesen los acuerdos alcanzados en la mesa de diálogo con la Coordinadora Indígena y la cacique Silvia Carrera, el cual el gobierno está dilatando para ganar tiempo para que se culmine con la construcción  de la hidroeléctrica  .
Resuelve.
1 Ante la negativa del gobierno de suspender la construcción del proyecto para realizar el peritaje independiente, la población, tomando en cuenta el informe de campo realizado en conjunto con el PNUD, solicitamos al gobierno la cancelación del proyecto BARRO Blanco y ya no se aceptará el peritaje.  Con la evidencia existente se requiere únicamente la cancelación del proyecto BARRO BLANCO.

2 Que  las comunidades de Quebrada Plata, Queda Caña, KIAD, Nuevo Palomar y las comunidades afectadas en la cuenca hidrográfica responsabilizan al banco de HOLANDA  FMO y al de ALEMANIA  DEG,  y al BANCO CENTRO AMERICANO DE INTEGRACION ECONOMICA (BCIE),  como violadores de los derechos de los pueblos indígenas y campesinos en Panamá así como la masacre que puedan sufrir  a mano del gobierno panameño por  su reivindicación.

3 Exigir la suspensión  de todas las construcciones de los proyectos hidroeléctricos   que han sido impuestos a la población indígenas y campesina  como lo es CHAN II, TABASARA II,RIO GRANDE, SAN PABLO ,CAÑAZAS ,EL COBRE Y ESTRECHO DE  VIGUI .
4 Mantener nuestro principio de conservación y defensa de nuestros recursos naturales en el cual el pueblo afectado directo e indirecto dejamos nuestra posición bien claro: NI POR MILLONES NI POR MIGAJAS  QUEREMOS  JUSTICIA  Y NUESTRAS TIERRAS Y EL RIO TABASARA LIBRE DE HIDROELECTRICA.

Dado a los 13 días del mes de abril 2013 en la comunidad de KIAD corregimiento de Bagama,  área anexa de la comarca Ngabe -Bugle.
CC ; ONU, IGLESIA CATOLICA,COORDINADORA INDIGENA ,AUTORIDADES TRADICONALES.

Fábrega asegura que Barro Blanco no parará -La Prensa


INDÍGENAS REANUDARÁN ACCIONES EL 21

Fábrega asegura que Barro Blanco no parará

Jiménez, vocero del M-10-4, anunció que los vecinos del proyecto no quieren ya el peritaje y exigen cancelar la obra.
VÍCTOR ELISEO RODRÍGUEZ FLOR DEL ROSARIO BOCHAREL
nacionales@prensa.com
reactivación. El M-10-4 cumplió cinco años de creado y su misión es defender y conservar los recursos naturales en el distrito de Ñürum (Tolé). ESPECIAL PARA LA PRENSA/Víctor Rodríguez
El ministro de Gobierno, Jorge Ricardo Fábrega, reiteró que los trabajos del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, en aguas del río Tabasará, distrito de Tolé, no pueden suspenderse, pese a las advertencias de nuevas protestas hechas por los indígenas ngäbes buglé, que exigen paralizar esta obra.
“El peritaje de las Naciones Unidas se va a hacer y eso fue lo que firmamos en el acuerdo desde el año pasado”, aseguró el funcionario.
Según Fábrega, “lo que no se puede hacer es cambiar lo que ya se pactó entre Naciones Unidas, el Gobierno panameño y los indígenas, que ahora están exigiendo que desde el día uno del peritaje se suspendan los trabajos de esta hidroeléctrica”.
En ese sentido, el titular de Gobierno aclaró que en el acuerdo firmado el 15 de marzo de 2012 se estableció que los trabajos en el proyecto Barro Blanco solo se detendrán cuando los peritos estén haciendo sus estudios dentro del área de trabajo para evitar accidentes.
Consideró que la insistencia de algunos grupos indígenas en llamar a nuevas protestas, lo que va a causar en ellos es un mayor desgaste, “porque el pueblo panameño ha sido testigo de que el Gobierno ha cumplido en este tema y acatará cualquier cosa que arroje el peritaje”.
REACCIÓN EN VIGUÍ
En tanto, la respuesta de la dirigencia del Movimiento 10 de Abril (M-10-4), no se hizo esperar. Al respecto, Justo Jiménez, vocero de este grupo en el sector de Tabasará, anunció que ya los poblados de las áreas aledañas al proyecto Barro Blanco no quieren este peritaje y lo que exigirán de ahora en adelante es la cancelación definitiva de esta obra.
DOMINGO 21
Anunció que para presionar al Gobierno a ordenar la cancelación del proyecto, se organizarán jornadas de protestas en las calles para el próximo 21 de abril en los sectores de Tolé y Viguí.
Manolo Miranda, del M-10-4, señaló que ese grupo creado para la protección del río Tabasará no se reunirá ni dialogará más con el Gobierno si no se detiene el proyecto hidroeléctrico que se erige sobre dicho río.
Miranda, quien convocó a una rueda de prensa ayer, en David, expresó que están firmes en su decisión, pues el Gobierno ha dado largas para la activación del mencionado estudio en la obra.
Reveló que en reunión celebrada en Kiad, corregimiento de Bagama, resolvieron que ante la negativa del Gobierno de paralizar la construcción de Barro Blanco para hacer el peritaje independiente, ellos seguirán luchando por la interrupción de las obras.
Destacó que las comunidades Quebrada Plata, Quebrada Caña, Kiad y Nuevo Palomar, que serán anegadas por el embalse responsabilizan a los bancos de Holanda FMO, Alemania DEG y al Banco Centroamericano de Integración Económica de ser violadores del derecho del pueblo indígena y campesino en Panamá.
El proyecto de Barro Blanco empezó en 2011 y lleva un avance del 44%. Según la Generadora del Istmo S.A., que desarrolla el proyecto, el Congreso General Ngäbe Buglé autorizó en 2011 al Congreso Regional de Kadriri decidir si aprobaba que empezaran las obras, lo que asumió por mayoría el Congreso Regional citado el 25 de junio de 2011.

viernes, 12 de abril de 2013

Escuadrón de la muerte asesina a ngäbe
MARCO A. GANDÁSEGUI, HIJO
opinion@laestrella.com.pa




2013-04-11 — 12:00:00 AM — El trabajador ngäbe Onésimo Rodríguez, fue asesinado la semana pasada en Volcán, Chiriquí, por un escuadrón de la muerte. Aparentemente, la banda asesina opera en la región para amedrentar a los miembros del Pueblo Ngäbe que protestan contra la construcción de la represa Barro Blanco. Obra que se construye ilegalmente en la Comarca Ngäbe-Buglé en la serranía del Tabasará.

Rodríguez formaba parte de un grupo de cerca de 200 trabajadores ngäbe que llevó a cabo una manifestación de protesta contra la represa hidroeléctrica de Barro Blanco, en Las Nubes, entre Cerro Punta y el pueblo de Volcán. Fue una protesta pacífica en solidaridad con sus hermanos en la Comarca. Los productores agrícolas de las tierras altas chiricanas emplean casi exclusivamente mano de obra ngäbe. Hace décadas los campesinos chiricanos no trabajan en las fincas que explotan el café, lechuga y otros productos agrícolas. Fueron reemplazados por los trabajadores indígenas, que reciben un salario muy inferior.

Después de la protesta de solidaridad de los ngäbe, el grupo se dispersó pacíficamente. Algunos regresaron a las fincas donde trabajaban y otros tomaron distintos caminos. Rodríguez junto a un compañero fueron a buscar un medio de transporte. Mientras esperaban en una parada de autobús, cuatro hombres se presentaron con máscaras de esquí. Se llevaron a los dos manifestantes y los golpearon con barras de hierro y palos.

Rodríguez, después de recibir la golpiza, fue arrojado a un arroyo cercano. Lo encontraron a la mañana siguiente, muerto. La otra víctima del ataque sobrevivió. Su identidad, según se informó, está siendo protegida por su seguridad.

Según voceros ngäbe, las operaciones de ‘este tipo de grupo de exterminio no es nuevo en América Latina. Sin embargo, no se había visto en Panamá o en la región occidental del país hasta el momento’. Aseguraron que la manifestación pacífica realizada en Las Nubes es ‘parte de la lucha indígena panameña para proteger sus tierras’.

La comunidad ngäbe está indignada por el acto de violencia. Más aún, los ngäbe están alarmados por la falta de interés por parte de las autoridades para investigar el crimen. Según una persona que participó en la manifestación de protesta, el asesinato es una provocación abierta al pueblo ngäbe. Además, es un intento de los sectores interesados de asustar a los trabajadores ngäbe y a sus familias para que dejen de protestar contra la construcción de la represa. La obra es propiedad de una sociedad panameña-hondureña y financiada por un banco del gobierno holandés, el FMO, y otro alemán, el DEG.

Las tácticas de terror lo que hacen, sin embargo, es redoblar la determinación de los ngäbes para defender sus tierras. En estos momentos, el estado de ánimo de los ngäbe es de avanzar con prudencia a la espera de escuchar las propuestas del gobierno nacional. Los dirigentes ngäbe saben que los intereses asociados a las represas son los mismos que tienen vínculos a las grandes trasnacionales mineras que quieren explotar el subsuelo panameño. Ambos, a su vez, tienen fuertes nexos con personeros de los gobiernos panameños actuales y del pasado. Las acciones de los escuadrones de la muerte solo une más a los ngäbe.

La sociedad panameña se pregunta si habrá más protestas en las tierras altas y en las carreteras. Si el gobierno insiste en apoyar a los especuladores que construyen represas en los ríos de la Comarca Ngäbe, no cabe la menor duda de que los enfrentamientos continuarán y, probablemente, se incrementen.

El gobierno actual tiene poca experiencia y pericia en materia represiva y desconoce las relaciones de producción en la provincia de Chiriquí. Los jefes militares tampoco han hecho un estudio de la capacidad de resistencia de los ngäbe. Las fuerzas armadas y el Ministerio de Seguridad Pública cuentan el número de armas que tienen los ngäbes y las comparan con los equipos sofisticados que ellos manejan. Sobre la base de esos cálculos llegan a la conclusión de que pueden derrotar cualquier protesta indígena. Los asesores militares norteamericanos, que trabajan sobre el terreno, tienen un plan de contingencia para destruir militarmente lo que llaman la ‘insurrección indígena y campesina’ en Panamá.

Lo que no entienden el gobierno (porque no quiere), los militares locales y norteamericanos, es que los ngäbe son la principal fuerza de trabajo en las tierras altas de Chiriquí desde hace 40 años. Además, son los trabajadores de las fincas bananeras desde hace 50 años. También son los que levantan la zafra en los cañaverales de cuatro provincias y cosechan los arrozales. Si los ngäbes son reprimidos todas esas actividades serían paralizadas por falta de mano de obra. Los personeros del gobierno y sus socios pueden privilegiar en esta coyuntura la inversión minera. Pero los productores agrícolas de cinco provincias serían los que perderían la batalla. Las políticas del gobierno solo perjudican el país.

Onésimo Rodríguez, muerto en la comunidad de Las Nubes, víctima de un escuadrón de la muerte, es el mensajero de un pueblo explotado que defiende sus tierras. Su mensaje es alto y claro: Como él hay muchos más dispuestos a sacrificar sus vidas por la integridad de sus familias, comunidades y cultura.

PROFESOR DE SOCIOLOGÍA DE LA UP E INVESTIGADOR ASOCIADO DEL CELA.

sábado, 6 de abril de 2013

Campesinos panameños rechazan proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco

Lucha campesina: Pastor E. Durán Espino


Lucha campesina: Pastor E. Durán Espino

PASTOR E. DURÁN ESPINO
La lucha de campesinos ngäbes, buglés y latinos contra la minería y las hidroeléctricas –en especial la de Barro Blanco sobre el río Tabasará– se encuentra en un impasse, es decir, en un punto muerto. El gobierno empresarial de Ricardo Martinelli ha incumplido los acuerdos de San Lorenzo, pactados a principios de 2012 en los que –entre otras cosas– se comprometió a realizar un estudio de impacto ambiental de la hidroeléctrica de Barro Blanco.
El pasado 17 de marzo, terminó en cerro Venado, comarca Ngäbe-Buglé, una reunión de afectados directos del proyecto hidroeléctrico en mención. Allí los presentes decidieron desconocer la mesa de diálogo que algunos sectores sostenían con el Gobierno en torno al proyecto hidroeléctrico, con la mediación de la Iglesia y la facilitación de Naciones Unidas, porque consideran que el “diálogo” no es más que una táctica para imponer la obra, toda vez que la represa sigue poniendo en peligro la sobrevivencia de muchas comunidades en la comarca. Transcurrido un año, se ha entretenido al pueblo con ese “diálogo”, mientras la empresa Genisa prosigue la construcción de la hidroeléctrica. Los estudios hechos y el peritaje pendiente no garantizan la suspensión definitiva del proyecto ni su cancelación total.
Los ambientalistas han denunciado que debido a las labores de dinamitado y excavaciones, desde enero del año pasado se registra una mortandad masiva de peces, esto ya se ha denunciado ante la Autoridad Nacional del Ambiente.
Tradicionalmente, los pueblos ngäbe y buglé se organizan y eligen sus autoridades mediante congresos masivos. En 2010 –para dividirlos– el Gobierno actual aprobó un decreto que creó un congreso “por delegados”, por ese motivo, actualmente tienen dos congresos, uno por delegados y otro mediante el estilo tradicional (la tradición está por encima de las leyes según los juristas y más aún por encima de un simple decreto).
Se han organizado protestas pacíficas y vigilias en la localidad de Viguí, limítrofe entre Chiriquí y Veraguas, pero las fuerzas represivas del Gobierno han dispersado a los activistas. En una de estas represiones, según el comunicado No. 22 de 19 de marzo del presente, firmado por Celio Guerra, presidente del Congreso Tradicional Ngäbe-Buglé, cuatro policías detuvieron al dirigente indígena Isidro Acosta, quien estando en el suelo recibió por parte de los agentes golpes con las manos, con toletes y patadas. También denunciaron que montaron una “corregiduría improvisada”, para sancionar a cuatro indígenas que participaban en una vigilia. Otras protestas se dieron, recientemente, en Cerro Punta, provincia de Chiriquí, en donde murió el indígena Onésimo Rodríguez, debido a la represión.
En áreas habitadas por campesinos latinos, en Veraguas y Los Santos, también se han registrado protestas, por la posible implementación de proyectos hidroeléctricos. Los depredadores de estos proyectos mineros también acechan a los campesinos indígenas y latinos. Este año, probablemente, se explotará la mina de oro de Cerro Quema, en Los Santos, proyecto que en la década de 1990 provocó muchas movilizaciones, durante la administración del presidente Ernesto Pérez Balladares, del PRD. Es decir, que no solo ahora en la administración del mandatario Martinelli se producen estas acechanzas de minería e hidroeléctricas. En la administración pasada, del gobernante Martín Torrijos, también del PRD, el ministro de la Presidencia, Ubaldino Real, compró una concesión hidroeléctrica, en 50 mil dólares, que después valía cinco millones. Durante esa administración, en el año 2005, hubo un grupo de personas que registraron 12 empresas para desarrollar proyectos hidroeléctricos, según el investigador del Centro de Estudios Latinoamericanos, Marco A. Gandásegui, hijo.